
Tres semanas....¡tres semanas!, de desesperación, angustia, gasolina y aburrimiento absoluto para que me dieran un pinche numerito de seguridad social.
Desde el primer día en que se me ocurrió poner pie en las famosísimas oficinas de Churubusco-La Viga, (en sempiterna construcción) me topé con la estereotípica (y ni tanto), frase de "tome una ficha y vuelva mañana".
Volví mañana. No sólo la fila era increiblemente interminable, si no que había DOS filas. Una para aquellas personas que no tenían ficha, otra para las que si teníamos ficha. Bendije mi suerte...errróneamente. Treinta y cinco minutos después de haber estado parada en la fila, muriéndome de aburrimiento, sacan un letrero de aproximadamente metro y medio de largo que dice "NO HAY SISTEMA". Sale, de detrás del mostrador, un moconetito como de unos 25 años (perdón a los aludidos), bastante guapo el tipo, onda sonrisa Colgate meets RBD (es decir, estaba bonito), y nos informa amablemente que repartirá "en orden" fichas para que se nos atienda....mañana (¿por qué no?), debido a que el sistema ya no está funcionando por ese día. Tomo mi ficha y me informa amablemente el moconetito que hay que hacer un trámite por internet para que me puedan atender.
Llego a mi casa y ...obviamente, ese sistema también está caído. Reload hasta que se me cansó el dedo (ni siquiera siendo fiel creyente de la teoría de sistemas entiendo que NO se debe saturar el mismo, en fin), hasta que por fin, al rededor de las 11 de la noche el sistema tiene un lapsus brutus y me deja hacer el registro. En el justo instante en que imprimo mi folio...que se vuelve a caer el sistema...fiuf.
Regreso al día siguiente, esta vez fue terrible porque había olvidado el celular en la casa...así que el aburrimiento fue todavía peor. Una hora después veo acercarse peligrosamente al moconetito guapo...se me contrajo el estómago de rabia...y que comienza el discurso "Lo siento mucho, el sistema no está funcionando ya por el día de hoy, les voy a repartir una ficha..." y que me enojo, y que le grito "¿¿¡¿OTRA?!!?" y le muestro las fichas que ya tengo, cruzamos miradas fieras y yo gano, y que se sonroja y me dice "Si, otra...pero esta es para el primero de diciembre"... empecé a soltar imprecaciones, mismas que no dije en voz alta y no voy a repetir en este espacio sacrosanto y puro de expresión (ajah), y me fui, más enojada que Sansón cuando le hicieron un mal corte de cabello.
Primero de diciembre...ficha...para el "dia siguiente" ¿qué más se puede decir? Ah...si, claro CHINGUEN A SU PUTA MADRE HIJOS DE SU CHINGADA MADRE.
Dos de diciembre...9 am...filas interminables, calor de la chingada...la fila avanza cinco o seis personas...y se paraliza por completo...NOOOOOO...avanza otras cinco personas...tres horas esperando ahí. De pronto veo que las personas en ventanilla comienzan a girar sobre sus sillas y se rien a carcajadas. Me puse verde de rabia, aunque mi hermoso color esmeralda se transformó en verde pálido cuando el moconetito guapetón se apareció frente a la fila...fuck. "Les informamos que el sistema está intermitente, los que gusten esperar quizá haya posibilidad de atenderles hoy, estamos trabajando en eso"...lo miro fiera...y le contesto "Claro que no están trabajando, están jugando a darse vueltas en las sillas", moconetito me pone mirada digna y me responde "¿y qué hacemos? ¿a poco quieres que nos pongamos con las caras todas serias?", ja! gotcha, "no", digo por mi parte, "pero mínimo por respeto a nosotros que estamos aburridos, váyanse a dar vueltas a...atrás, donde no podamos verlos", se me queda viendo, me reconoce y se ríe...sonrío y le pregunto "¿y ya no nos vas a dar más fichas?" se ríe y se va. A esperar, ni modo. Esta vez había tenido la precaución de llevar el aipot mágico pidata. Las 72 canciones dieron 3 vueltas...do the math. De pronto ¡nace la esperanza! Ya por fin he pasado a la parte de la fila donde puedo estar sentada en las cuatro filas de 10 asientos que conforman la parte cercana a las ventanillas. ¡Si se puede! ¡Si se puede! Avanzo a los 20 primeros lugares .... media hora después sólo 10 personas me separan de la ventanilla de atención, la emoción me corroe. Desde donde estoy sentada ya se alcanzan a ver las pantallas de las computadoras donde los encargados de ventanilla realizan el trámite, todo va bien...9 personas...8......7.... PANTALLAZO AZUL. Nnnnnnnnnnnnnnnnnnooooooooooooooooooooooo. Moconetito nos informa con su sonrisa Colgate que no sólo el sistema se ha ido a chingar a su madre y a comerse su consabida y burocráticamente sancionada torta de chorizo con huevo, si no que, tal como cámara de diputados, se va a tomar puente del 2 al 9 de diciembre. Empieza el connato de llanto, y me empiezo a pelear con moconetito. Que cómo es posible que estando las cosas como están, no nos dejen trabajar porque no tenemos el cochino número dle IMSS, que si en todas las subdelegaciones está igual, que a mí que me importa que estén asignadas por código postal, que vayan a gritarle a los que les dan el servicio de base de datos que es una mierda, que nos apunten un número ficticio en un papel si quieren, ¡que se vayan a chingar a su madre! En fin...me fui, enojada, como Sansón cuando después de cortarle el cabello le hicieron rayitos rubios y se veía más maricón que de costumbre.
Hoy, miércoles 9 de diciembre de 2009...después de un desvelón apoteótico hablando de Valkirias que no recogen a los muertos del campo de batalla porque se les atravezó la gran barata de Liverpool, me levanté a las 7 de la mañana. Me bañé, me puse la misma ropa de ayer, y medio dormida me "peiné", agarré la botella de 2 litros de cocacola light, la eché al carro, revisé por millonésima vez los papeles, y aqui vamos. El tráfico, obviamente, de la chingada. Media hora estacionada (literal), en la vía rápida de viaducto tlalpan, otros 45 minutos estacionada (literal) en la vía rápida Churubusco, hasta que llegué. Extrañamente la calle estaba desierta, así que conseguí un excelente lugar de estacionamiento (ahora si, intencional :p). Llego caminando a la puerta del IMSS...¡y no hay fila afuera! Esto solo puede significar dos cosas Watson...o el sistema ya funciona y están pasando a la gente como pedos fugaces o bien...no hay sistema y acaban de repartir fichas para mañana. Entro y me informan que ya no hay fila de "ficha-no ficha", ahora todo es parejo. Me formo democráticamente y sin chistar, estoy solo a unas 12 personas de llegar a la fila de sillitas. No está tan mal el asunto. Llega un compañero del moconete guapo, bastante feo el compa...chaparro y con cara de ratón apachurrado, lentes y mirada mezquina "a ver, señito, sus papeles", le paso los papeles con mirada de "!#$%!#$" y los revisa, "noooo señorita, es que su folio de internet para el trámite ya se venció, sólo duran 15 días", me tiembla el párpado izquierdo, "a ver, vamos a contar" cuento frente a él, con los dedos los 14 días naturales que se cumplen hoy del folio...espero...un rayo divino de iluminación baja y se posa sobre su grasosa cabeza "aaah, tiene razón", me regresa mis papeles. Oh por Dios. ¡La fila avanza a una velocidad cegadora! 1 persona cada 5 minutos, y tengo a 48 personas frente a mí, al menos no se ha caido el sistema. De pronto, mi mirada se cruza con la de moconetito guapo que está detrás de una de las ventanillas, nos quedamos viendo, y él suelta una estruendosa carcajada. Me encabrono y lo miro con cara de "métete un palo de escoba astillado sin vaselina por el culo", él me responde haciéndome señas para que me acerque. Me acerco con mirada interrogante a la ventanilla y escucho que me dice "no, no inventes, dame tus papeles, ahorita te llamo". No salté de alegría nomás porque me estaban viendo feo unas 60 personas. Cinco minutos después, guiño guiño, me pasan mis papeles, mi pinche numerito del IMSS en una hoja mal impresa y salgo corriendo de ahí. Felicidad absoluta.
Ahora no puedo hacer el trámite que sigue ... que no está registrada mu CURP, ni mi CRIP ni la crap del muerto en CONSAR, SAR ni AFORE...*sigh*....auxilio.