La historia podría contarse de muchas formas, pero más o menos va así. Cuando era chica, mi mejor amiga tenía un nintendo con el juego ese viejísimo de Super Mario Bros. Recuerdo haber intentado jugar y nunca pasar del primer saltito que había que dar, siempre me caía al precipicio. Debut y despedida de una vida como gamer. Siempre fue mi trauma total y como me dijo hoy una amiga, a partir de ahí me dediqué a ver cómo otros jugaban (y la verdad me encanta).
Segundo intento, le pedí a mamá que me comprara un Game Boy (sí, mi amiga también tenía uno), porque estaba muy de moda el juego de Tetris ¿lo recuerdan? Pues nada, que agarra mi madre y me dice que ni mergas, que esas cosas me iban a hacer tonta (o algo así, no recuerdo bien el argumento pero terminaba en "mejor ponte a hacer ejercicio" como todos sus malditos argumentos que no terminan con "deberías comer más fruta").
Total, una de las 6 mil cuatrocientas 50 y 8 veces que platiqué con ese amigo que siempre que mete la pata termina hablando conmigo, comentamos que ser adulto no es tener todas esas responsabilidades, y ser la persona que siempre "responde" a las situaciones, ni encerrarse en una oficina. Ser adulto, a final de cuentas, para mí al menos, es poder hacer todas esas cosas que de chico te decían "no, hasta que seas grande", y poder saber todas esas cosas que te decían "cuando seas grande, entenderás", claro con sus correspondientes consecuencias. Pensando en todo eso, y en lo jodida que ha estado la vida últimamente en muchos aspectos, y teniendo en cuenta que si seguimos como vamos, no jugar videojuegos puede ser causal de divorcio en mi relación, comencé a pensar en comprar una consola. No podía comprar una grande porque no hay espacio en mi casa y a mi mamá le da el triple infarto, así que era una portátil. Después estaba el tema del dinero, no son tan baratas esas cosas, así que estuvimos contemplando comprarla (entre Karasu y yo), a meses sin intereses, en un esquema de 9 pagos. Obviamente no desaprovechamos la oportunidad de bromear con los amigos sobre la posibilidad de "contraer un compromiso de 9 meses". Sí, fue divertido.
Para no hacer el cuento largo me decidí por un nintendo dsi xl. Lo mandamos pedir y hoy llegó :D. Tal cual, mi inauguración, hasta el día de hoy era gamer virgin. Como lo revisó Karasu al llegar (y ahorita no está), al sacarlo yo de la caja estaba todo lleno de deditos ¬¬. Debo decir que no lo imaginaba así, está padrísimo, me gustó mucho. Obviamente quería desquitar mi trauma con los videojuegos de brincos, pero, al estar escogiendo cuáles íbamos a comprar, chan, que se me atravieza uno que se llama "100 classic books", no bueno, me vine en seco. Dense una vuelta para ver todo lo que trae. Pero claro, teníamos que comprar uno que sí fuera juego-juego. No sé bien en qué momento lo agregamos a la lista, el caso es que con el paquete llegó el Assassins Creed II. Hasta donde entiendo es bastante dificilito. Me lo llevé a un café con una amiga y pasamos 1 hora entera jugando . . . al tutorial. Así de loser como se escucha xD, lo peor del caso es que ¡todavía no logro pasar del paso 2 del tutorial! En fin, sólo les quería contar.
sábado, 25 de septiembre de 2010
viernes, 17 de septiembre de 2010
The Future Freaks me Out
Mi jefa...bueno, se pueden decir muchas cosas de mi jefa. Resúmase todo lo decible con dos descripciones: Seba dice que trabajo en la Estrella de la Muerte de la Guerra de las Galaxias. Parece una buena broma, pero la realidad es muy otra, cuando llega mi jefa por las mañanas, uno de mis compañeros se pone a tararear la Marcha Imperial. Con estas imágenes literarias podría pensarse que mi jefa es una especie de Darth Vader, yo la verdad creo que hasta el Emperador se queda pend***ejo frente a mi jefa. Es la jefa de los lord Sith.
Por algún extraño, místico y karmático giro del destino, hoy llegó a media mañana, casi mediodía, con su sobrinita, una escuincla bastante simpática de unos 6 o 7 años (soy mala calculando edades, pero deberá andar por esos años, porque ya escribe someramente legible). Mi jefa se sentó a trabajar, y la nena se sentó del otro lado del escritorio. Como toda tía inexperta y sin preparación para recibir niños en el trabajo, mi jefa procedió a darle unas cuantas hojas en blanco, y las plumas y marcatextos que se encontró en el cajón. Yo fui a mi lugar y agarré unos marcadores de colores que tenía por ahí y se los presté a la nena, para que tuviera más opciones, y me fui. Una o dos horas después, mi jefa me llamó a la oficina para revisar unos pendientes, pero ella no estaba. Me senté con la niña a ver qué había dibujado, y me encontré con 4 hojas de máquina perfectamente acomodadas y dibujadas...¡como una maldita hoja de cálculo de excel! Le pregunto ¿qué haces? y me responde "trabajo". Cada una de las hojas tenía sus celdas, acomodadas en columnas y filas, clasificadas por colores, con rubros comprensibles y...la firma de autorización de mi jefa. ¿Dónde quedaron los niños que dibujaban conejos abstractos, casas del tío chueco, árboles surrealistas, y soles azules? Me da miedo el futuro.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Día 15
Si no lo pienso demasiado, no es tan complicado. A veces el amor no es lo que queremos, sino lo que de verdad necesitamos.
Velas, flores, chocolates, chocolates, ¿mencioné los chocolates? Horas de planeación, peleas incluidas, horas de traslado (bueno, exagero, no fue tanto), 6 meses que celebrar, medio año ya. Chocolates.
El tiempo va y viene, las cosas pasan unas tras otras. Hay distancias que separan, y otras que unen, todo depende de dónde se unen los caminos, y de quién está dispuesto a recorrerlos. Te quedas con una idea, de un libro, una película, al final de seis meses encuentras lo único que realmente necesitas, un lugar dónde quedarte dormida sin darte cuenta, una voz que te acompaña de noche en los caminos largos, una risa para tus chistes idiotas, un montón de chistes idiotas para tus risas, comprensión sin juicios para tus pasiones, un checklist, proyectos, espacio para fracasos, sonrisas cómplices para las debilidades, tolerancia, ternura, fortaleza. Llega un día en el que cambias una palabra de seis palabras por la mitad, y significa el doble.
Velas, flores, chocolates, chocolates, ¿mencioné los chocolates? Horas de planeación, peleas incluidas, horas de traslado (bueno, exagero, no fue tanto), 6 meses que celebrar, medio año ya. Chocolates.
El tiempo va y viene, las cosas pasan unas tras otras. Hay distancias que separan, y otras que unen, todo depende de dónde se unen los caminos, y de quién está dispuesto a recorrerlos. Te quedas con una idea, de un libro, una película, al final de seis meses encuentras lo único que realmente necesitas, un lugar dónde quedarte dormida sin darte cuenta, una voz que te acompaña de noche en los caminos largos, una risa para tus chistes idiotas, un montón de chistes idiotas para tus risas, comprensión sin juicios para tus pasiones, un checklist, proyectos, espacio para fracasos, sonrisas cómplices para las debilidades, tolerancia, ternura, fortaleza. Llega un día en el que cambias una palabra de seis palabras por la mitad, y significa el doble.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Things to say
Algunas citas de Rosencrantz & Guildenstern han muerto, de Tom Stoppard. Muy recomendable película, si tienen paciencia y se dejan llevar.
- Guildenstern
"Don't you see?! We're actors—we're the opposite of people!"
- The Player
lunes, 13 de septiembre de 2010
Morning Glory
A veces me pregunto si se pueden sentir las llamas del infierno o probar las bondades del cielo y que todo sea igual al regresar. Hacer tu trabajo como solías hacerlo...cuando sabes perfectamente que está mal hacerlo así. Odio estos puntos en los que no se puede retroceder ni avanzar. Sólo esperar, pero no sé bien a qué espero. Me cuesta cada vez más trabajo levantarme en las mañanas, no encuentro una razón suficientemente fuerte para hacerlo, se está demasiado bien ahí (malditas sábanas suavecitas de franela). En fin, ayer fue un mal día, hoy no pinta mejor, espero que ya pronto todo toque fondo, ya me desesperé.
Hay unas flores, acá les llaman mantos, yo las conozco también como Morning Glory. Son eso, flores que sólo son majestuosas durante la mañana, y por la noche mueren. Anexo foto. Sería lindo, sólo un día, nada más, puede ser bueno o malo, pero es sólo un día, así ¿qué más da?
sábado, 11 de septiembre de 2010
Favor de delatarse
El misterioso visitante de San José California, sea tan amable de delatarse. Nos carcome la curiosidad.
Gracias.
Atentamente,
La administración
Gracias.
Atentamente,
La administración
jueves, 9 de septiembre de 2010
Late Night Logic
Marian dice:
jajajaja es más facil decirlo que hacerlo
¿a poco no?
Erasmo dice:
lo de no preocuparse o lo de cortarse un huevo?
Marian dice:
la de no preocuparse
cortarse un huevo como sea
Erasmo dice:
difiero en la segunda, completamente de acuerdo en la 1
Marian dice:
jajajaja xD
lo que pasa es que
lo segundo puede suceder por accidente
lo primero no
Erasmo dice:
como puedes preocuparte por accidente?
y no veo una justificación a cortarse un huevo en completa conciencia
Marian dice:
no no no
a ver
el argumento era "es más fácil decirlo que hacerlo"
es más fácil decir que te vas a cortar un huevo que hacerlo
es más fácil decir que te vas a dejar de preocupar que hacerlo
¿ya?
Erasmo dice:
yup
solo sacaba platica
Marian dice:
jajaja bueno ahora explícame porque yo ya no entendí nada
No pregunten mucho, no sabría ni explicarles por qué subí esta conversación, pero sigo convencida de que hay algo que no entendí pero que era muy importante.
jajajaja es más facil decirlo que hacerlo
¿a poco no?
Erasmo dice:
lo de no preocuparse o lo de cortarse un huevo?
Marian dice:
la de no preocuparse
cortarse un huevo como sea
Erasmo dice:
difiero en la segunda, completamente de acuerdo en la 1
Marian dice:
jajajaja xD
lo que pasa es que
lo segundo puede suceder por accidente
lo primero no
Erasmo dice:
como puedes preocuparte por accidente?
y no veo una justificación a cortarse un huevo en completa conciencia
Marian dice:
no no no
a ver
el argumento era "es más fácil decirlo que hacerlo"
es más fácil decir que te vas a cortar un huevo que hacerlo
es más fácil decir que te vas a dejar de preocupar que hacerlo
¿ya?
Erasmo dice:
yup
solo sacaba platica
Marian dice:
jajaja bueno ahora explícame porque yo ya no entendí nada
No pregunten mucho, no sabría ni explicarles por qué subí esta conversación, pero sigo convencida de que hay algo que no entendí pero que era muy importante.
Correos hasta el otro lado del mundo...con malas noticias
No sé cómo decir esto...me porté mal, muy muy mal.
Me compré como $600 pesos de libros xD. No de verdad, nadie debería dejarme sola en la proximidad de una librería. ¿Yo quéeeeeee? Fer no está, y la jefa se fue a una junta-comida, entonces fui solita, como me aburrí y terminé de comer rápido...ps me dí una vuelta, dije "ah, compro el de Temporada de Zopilotes, el que me faltó de Taibo II", y madres, que ni me compré ese libro. Me di cuenta que ya re-surtieron unos libros de una trilogía que estaba leyendo, y ya estaba el tercero, que me faltaba, y dije, bueeeeeno, ok, está caro pero son 700+ hojas, va. Iba caminando para la caja cuando MADRES, que se me atraviesa mi peor perdición, mi debilidad más fuerte . . . un Penguin Classic ¡en inglés! Y eso no es todo, no señor, no es todo. Me sentí peor que alcohólico en degustación de vino, o sexoadicto en un teibol con lapdances al 3 x 1 por introducción de checas directo de Praga. Los benditos libros no sólo tenían pasta dura . . . estaban forrados de tela, Y APARTE tenían diseños preciosísimos. ¡Maldita estética, maldita mercadotecnia! Al menos tuve la decencia de dejar el de Temporada de Zopilotes.
:( Me porté mal. Bueno, contuper, yo voy a copiar esto y a pegarlo en el blog, pero te lo quería escribir primero.
M
p.s. Como de todos modos tengo que regresar por Temporada de Zopilotes...creo que me compraré otro de esos. ¿QUEEÉ? Anexo foto.
Cosas que debo recordar
Cosas que debo recordar y me cuesta trabajo:
1. Sigo viva
2. No es el fin del mundo
3. No estoy sola
4. A menos que me pase algo, todavía me quedan como 35 años para llegar al promedio de vida.
5. 35 años son un montón
6. No haber obtenido el grado no significa que se me borró el disco duro con todo lo que sabía
7. Sigo siendo capaz de hacer cosas, muchas cosas
8. Tengo otras opciones y otras oportunidades
9. No me humillaron
10. No toda la culpa es mía
11. No debo castigarme más de lo que ya lo hacen los demás (gracias Hely)
12. Por algo pasan las cosas
13. Estoy bien
14. Mi mamá se amuela, porque aunque esté enojada, tiene que seguir siendo mi mamá
15. La vida sigue
16. Un día sólo tiene 24 horas
17. No puedo sola, debo pedir ayuda
18. La vida da muchas vueltas
19. Hay gente que me quiere como soy, con todo y mis fracasos
20. El grado no me hace mejor o peor persona, entonces, no tenerlo tampoco cambia nada.
¿Por qué es tan difícil a veces?, ¿cómo nos medimos los humanos a nosotros mismos? Otro más de los demonios.
Contra viento y mareados
No pensé que un tema del cuál he hablado ya en varias ocasiones fuera a levantar tantos comentarios.
Dos de los comentarios, los más relacionados, giraron al rededor de la épica frase de don Seb: "un alivio para el alma". Una de las interpretaciones fue que se trataba de un "escape del alma", lo cual es y no acertado. Permítanme ponerme un poco exigente con la elección de las palabras, en este caso no es lo mismo un alivio que un escape, el escape sí, puede ser uno de los mecanismos para el alivio, pero no el único. El alivio puede venir también de la exteriorización de los demonios internos a través de la escritura (no diré exorcismo porque la mayoría de las veces el demonio no es erradicado por completo). Este es el caso de muchas de las personas que se dedican a este ejercicio. Antes a mí me sucedía eso, utilizaba el escrito como herramienta para sacar lo que llevaba dentro. De cierta forma suena como algo propio de la época que llamamos adolescencia (malamente). Adolecer es padecer, estar enfermo, de esa palabra se deriva adolescencia. Es triste considerar a un ser humano como enfermo en determinada etapa de su vida, pero es precisamente durante ese periodo donde a la mayoría nos asaltan los demonios internos, tenemos bichos dentro contra los que luchamos para que no nos enfermen. El alivio que provee la escritura es precisamente eso, plasmarlos, leerlos, verlos inofensivos. Un escape del alma, podría ser, pero es más alivio por haber sacado ese demonio y tener más espacio adentro de uno para vivir, verlo pequeño, manejable, comprensible en el exterior, o entenderlo desde el interior. Creo yo.
Pasa el tiempo y salen algunos demonios, otros no, pero aprendemos a convivir más o menos miserablemente con ellos. El problema, los demonios, ahora vienen de afuera, todos los demonios internos que de alguna forma conservamos conviven y se exteriorizan de mil formas. Así hay días que podemos decir "he tenido un día de mil demonios", porque han sido precisamente eso, un día dedicado a luchar contra nuestros propios demonios y los demonios de todos los demás. En esos días precisamente, escribir es un verdadero alivio. El escape consiste en regresar a ese lugar familiar donde habitan nuestros propios demonios, los conocidos, los manejables. El "escape" es un retorno a casa, es escapar de lo que hay afuera; irónico. Escribir es amar esos demonios y dejarlos salir a jugar un rato, el famoso monstruo morado del que hablamos hace tanto.
Otra metáfora para esta misma situación que siempre me ha gustado es la situación de estar sumergido en agua, donde no se puede respirar, la sensibilidad de la piel es extrema y absoluta, todo aquello que es nato al ambiente acuático se mueve rápidamente en el agua, menos tú, que no perteneces, y la marea y las corrientes te jalonean de un lado a otro. Leer y escribir a mí me da eso, una oportunidad de salir a la superficie, respirar, ver el sol, ser yo, es un alivio, quizá un escape, pero temporal, porque nunca salgo por completo, siempre hay algo que queda en el agua, y siempre hay que volver a zambullirse, justo la mañana siguiente.
De cierta forma la vida y los temas dan vueltas, y curiosamente vuelvo a otro tema sobre la escritura que ya había tocado anteriormente, la capacidad de introspección. Hay autores que son buenos mostrando esos demonios internos, mismos que resultan atractivos de tan retorcidos y aterradores, pero ahí no hay proceso reflexivo, no hay una mirada hacia adentro por parte del autor, ni el autor la provoca en el lector. A últimas fechas ya pocos autores lo logran, muy pocos.
Para los que escribimos en un blog, y que no aspiramos necesariamente a ser uno de esos autores, simplemente queda eso, el ejercicio. El alivio a través del escape, a veces de la comprensión.
Respondiendo a la segunda parte del comentario, a mí me sucede exactamente lo contrario, para escribir tengo que tener una emoción muy fuerte dentro, cuando estoy vacía por lo general salen simplemente posts de calcetines, no tengo nada que dar en mi escrito, y sale plano y sin vida.
Probablemente confundí más de lo que aclaré, pero más o menos así iba el asunto.
Dos de los comentarios, los más relacionados, giraron al rededor de la épica frase de don Seb: "un alivio para el alma". Una de las interpretaciones fue que se trataba de un "escape del alma", lo cual es y no acertado. Permítanme ponerme un poco exigente con la elección de las palabras, en este caso no es lo mismo un alivio que un escape, el escape sí, puede ser uno de los mecanismos para el alivio, pero no el único. El alivio puede venir también de la exteriorización de los demonios internos a través de la escritura (no diré exorcismo porque la mayoría de las veces el demonio no es erradicado por completo). Este es el caso de muchas de las personas que se dedican a este ejercicio. Antes a mí me sucedía eso, utilizaba el escrito como herramienta para sacar lo que llevaba dentro. De cierta forma suena como algo propio de la época que llamamos adolescencia (malamente). Adolecer es padecer, estar enfermo, de esa palabra se deriva adolescencia. Es triste considerar a un ser humano como enfermo en determinada etapa de su vida, pero es precisamente durante ese periodo donde a la mayoría nos asaltan los demonios internos, tenemos bichos dentro contra los que luchamos para que no nos enfermen. El alivio que provee la escritura es precisamente eso, plasmarlos, leerlos, verlos inofensivos. Un escape del alma, podría ser, pero es más alivio por haber sacado ese demonio y tener más espacio adentro de uno para vivir, verlo pequeño, manejable, comprensible en el exterior, o entenderlo desde el interior. Creo yo.
Pasa el tiempo y salen algunos demonios, otros no, pero aprendemos a convivir más o menos miserablemente con ellos. El problema, los demonios, ahora vienen de afuera, todos los demonios internos que de alguna forma conservamos conviven y se exteriorizan de mil formas. Así hay días que podemos decir "he tenido un día de mil demonios", porque han sido precisamente eso, un día dedicado a luchar contra nuestros propios demonios y los demonios de todos los demás. En esos días precisamente, escribir es un verdadero alivio. El escape consiste en regresar a ese lugar familiar donde habitan nuestros propios demonios, los conocidos, los manejables. El "escape" es un retorno a casa, es escapar de lo que hay afuera; irónico. Escribir es amar esos demonios y dejarlos salir a jugar un rato, el famoso monstruo morado del que hablamos hace tanto.
Otra metáfora para esta misma situación que siempre me ha gustado es la situación de estar sumergido en agua, donde no se puede respirar, la sensibilidad de la piel es extrema y absoluta, todo aquello que es nato al ambiente acuático se mueve rápidamente en el agua, menos tú, que no perteneces, y la marea y las corrientes te jalonean de un lado a otro. Leer y escribir a mí me da eso, una oportunidad de salir a la superficie, respirar, ver el sol, ser yo, es un alivio, quizá un escape, pero temporal, porque nunca salgo por completo, siempre hay algo que queda en el agua, y siempre hay que volver a zambullirse, justo la mañana siguiente.
De cierta forma la vida y los temas dan vueltas, y curiosamente vuelvo a otro tema sobre la escritura que ya había tocado anteriormente, la capacidad de introspección. Hay autores que son buenos mostrando esos demonios internos, mismos que resultan atractivos de tan retorcidos y aterradores, pero ahí no hay proceso reflexivo, no hay una mirada hacia adentro por parte del autor, ni el autor la provoca en el lector. A últimas fechas ya pocos autores lo logran, muy pocos.
Para los que escribimos en un blog, y que no aspiramos necesariamente a ser uno de esos autores, simplemente queda eso, el ejercicio. El alivio a través del escape, a veces de la comprensión.
Respondiendo a la segunda parte del comentario, a mí me sucede exactamente lo contrario, para escribir tengo que tener una emoción muy fuerte dentro, cuando estoy vacía por lo general salen simplemente posts de calcetines, no tengo nada que dar en mi escrito, y sale plano y sin vida.
Probablemente confundí más de lo que aclaré, pero más o menos así iba el asunto.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Bien malacostumbrados
Una de dos, o ya encontraron el truco para escapar del espía o ya los mal acostumbré. Ahora resulta que ha habido tal cantidad de tráfico de gente en este blog que no logro rastrear quién fue el chistoso que dejó un comentario anónimo anoche a las 21:55 hrs. Tengo dos candidatos, uno con más probabilidades de otro, pero aún así no sé. ¿Que por qué tan paranoica? Por ningún motivo en especial, fuera de que me ponen neurótica los comentarios anónimos, sólo quiero darle las gracias a esa persona por los ánimos. Bueeeno sí, sí me da curiosidad saber quién fue, lo admito.
Gracias por sus comentarios, ahora sí que han llovido. En la noche desde la casa le contesto a Alias sobre por qué si es un escape del alma. Cosas de la edad, comienzo a creer.
Los veo al rato.
lunes, 6 de septiembre de 2010
La adicción esa
El comentario de Alias-Writer me dejó pensando en algo que tangencialmente me ha estado dando vueltas en la cabeza desde hace tiempo: la adicción al blog y al twitter.
Existimos, y lo digo en primera persona del plural pues me incluyo en el conjunto, una serie de personas que simplemente sufrimos las de Caín cuando estamos separados no sólo de la computadora, si no de cualquier herramienta, llámese red, llámese mensajero, que nos permita estar en, confesémoslo, el vil y descarado chisme.
Ya lo que podríamos argumentar que es "necesidad de expresión a través de la escritura" ha quedado denigrado a una simple adicción por saber y decir. Decir, sinceramente, cualquier estupidez; saber, cualquier pendejada. Ahora, está el otro lado del icosaedro, aquellos que escribimos en un blog. De cierta forma este tema lo abordé un poco cuando presenté los blogs de Guso y Atar a la Rata. Escribimos porque queremos escribir, unos más que otros, aquellos con más frecuencia que estos, pocos con más éxito que la mayoría. Escribimos porque esas piezas de letras sobre un fondo digital blanco son piecesitas de chocolate adictivo que nos mantienen vivos, con la mente despierta y el corazón tranquilo.
Una de las dos millones de cosas qué hacer para "cuando termine la tesis", es escribir todo aquello que tengo pendiente. Dice Sebastián, "un buen alivio para la cabeza", y yo respondo "pero más que para la cabeza, para el corazón, así de cursi", a lo que Sebastián revira: "un alivio para el alma".
Me siento a leer cosas "serias", termino el libro y no recuerdo una sola palabra. Retomo cuentos para niños y recuerdo cada una de sus letras. Creo que nunca dejaré de ser una niña. Siendo ilusos, sonando a tarjeta de Hallmark, sería casi ideal. La realidad es muy otra. Escribir en un blog puede resultar, al final de la contabilidad, una franca pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo. Escribir la tesis hubiera sido muchísimo más productivo, pero la tesis vacía el alma, escribir aquí la llena, como llena la pancita un buen trozo de chocolate.
Sin embargo, como toda adicción, existe una cruda, el pavo frío, la resaca. Esa adicción horrible que nos lleva a la inmediatez del Twitter: los comentarios. Creo que quienes más los ansiamos somos quienes más comentamos, a veces hasta llegar a invadir los espacios propios y ajenos, hasta los anónimos desconocidos.
Ya perdí la cuenta de cuántas veces he escrito lo mismo sobre el mismo tema, pero me sigue intrigando, cómo es que un espacio en blanco, tan parecido al de un correo electrónico, puede hacer la diferencia entre dormir en paz y tener una noche inquieta.
El 13 de septiembre cumple ya un año mi tercer blog. ¿Haremos algo para celebrarlo? Voy sospechando que cada vez quedan menos lectores. Dos de ellas seguramente están irremediablemente enojadas conmigo, a ambas mis más sinceras disculpas, espero vuelvan pronto, las extraño.
¿Qué hay para escribir? Dos historias largas, que están inconclusas, y una nueva, que para como pinta, saldrá novela. ¿Cuándo? La respuesta es obvia, cuando termine la tesis, que hay que reescribir de cero en menos de 20 días. ¿Se han fijado cómo, cuando uno está escribiendo algo largamente premeditado, las palabras parecieran salir con una cierta cadencia? Casi como tejer una colcha.
La colcha que por cierto me recuerda, ¿alguna vez se han puesto a la tarea de observar quiénes son sus vecinos de blog? Yo lo hago de vez en cuando y esta noche me he llevado una agradable sorpresa. Mi vecina se dedica al crochet, y encontré un patrón bastante bueno para otra colcha. Espero no dejarla a medio acabar como la otra, que se quedó sin estambre. ¿Alguien sabe qué color combina bien con el azul acero? Se los dejo de tarea. Por lo pronto, seguimos escribiendo.
¿Quién queda, quién se anima, quién comenta, quién apenas llega?
Existimos, y lo digo en primera persona del plural pues me incluyo en el conjunto, una serie de personas que simplemente sufrimos las de Caín cuando estamos separados no sólo de la computadora, si no de cualquier herramienta, llámese red, llámese mensajero, que nos permita estar en, confesémoslo, el vil y descarado chisme.
Ya lo que podríamos argumentar que es "necesidad de expresión a través de la escritura" ha quedado denigrado a una simple adicción por saber y decir. Decir, sinceramente, cualquier estupidez; saber, cualquier pendejada. Ahora, está el otro lado del icosaedro, aquellos que escribimos en un blog. De cierta forma este tema lo abordé un poco cuando presenté los blogs de Guso y Atar a la Rata. Escribimos porque queremos escribir, unos más que otros, aquellos con más frecuencia que estos, pocos con más éxito que la mayoría. Escribimos porque esas piezas de letras sobre un fondo digital blanco son piecesitas de chocolate adictivo que nos mantienen vivos, con la mente despierta y el corazón tranquilo.
Una de las dos millones de cosas qué hacer para "cuando termine la tesis", es escribir todo aquello que tengo pendiente. Dice Sebastián, "un buen alivio para la cabeza", y yo respondo "pero más que para la cabeza, para el corazón, así de cursi", a lo que Sebastián revira: "un alivio para el alma".
Me siento a leer cosas "serias", termino el libro y no recuerdo una sola palabra. Retomo cuentos para niños y recuerdo cada una de sus letras. Creo que nunca dejaré de ser una niña. Siendo ilusos, sonando a tarjeta de Hallmark, sería casi ideal. La realidad es muy otra. Escribir en un blog puede resultar, al final de la contabilidad, una franca pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo. Escribir la tesis hubiera sido muchísimo más productivo, pero la tesis vacía el alma, escribir aquí la llena, como llena la pancita un buen trozo de chocolate.
Sin embargo, como toda adicción, existe una cruda, el pavo frío, la resaca. Esa adicción horrible que nos lleva a la inmediatez del Twitter: los comentarios. Creo que quienes más los ansiamos somos quienes más comentamos, a veces hasta llegar a invadir los espacios propios y ajenos, hasta los anónimos desconocidos.
Ya perdí la cuenta de cuántas veces he escrito lo mismo sobre el mismo tema, pero me sigue intrigando, cómo es que un espacio en blanco, tan parecido al de un correo electrónico, puede hacer la diferencia entre dormir en paz y tener una noche inquieta.
El 13 de septiembre cumple ya un año mi tercer blog. ¿Haremos algo para celebrarlo? Voy sospechando que cada vez quedan menos lectores. Dos de ellas seguramente están irremediablemente enojadas conmigo, a ambas mis más sinceras disculpas, espero vuelvan pronto, las extraño.
¿Qué hay para escribir? Dos historias largas, que están inconclusas, y una nueva, que para como pinta, saldrá novela. ¿Cuándo? La respuesta es obvia, cuando termine la tesis, que hay que reescribir de cero en menos de 20 días. ¿Se han fijado cómo, cuando uno está escribiendo algo largamente premeditado, las palabras parecieran salir con una cierta cadencia? Casi como tejer una colcha.
La colcha que por cierto me recuerda, ¿alguna vez se han puesto a la tarea de observar quiénes son sus vecinos de blog? Yo lo hago de vez en cuando y esta noche me he llevado una agradable sorpresa. Mi vecina se dedica al crochet, y encontré un patrón bastante bueno para otra colcha. Espero no dejarla a medio acabar como la otra, que se quedó sin estambre. ¿Alguien sabe qué color combina bien con el azul acero? Se los dejo de tarea. Por lo pronto, seguimos escribiendo.
¿Quién queda, quién se anima, quién comenta, quién apenas llega?
Dramononón
Bueno, pues, según las reglas sociales sobre los noviazgos y cosas así, si no haces un megadramononononón cuando se va tu marido y dejas de verlo 3.5 nanosegundos entonces no lo quieres. Por lo tanto, para seguir fervientemente las reglas del fútbol, me dispongo a hacer mi respectivo dramononononón porque Karasu se va ... *contando* seis días (ay por Dios), al país de las güeras.
Pues así es, mis estimados lectores, que ya ni sé cuántos son aparte de Hely, Karasu se va a ver güerotas al otro lado del charco. En palabras de un compañero del trabajo, se va al país de "las mujeres más hermosas del mundo", para muestra, una Petra Nemcova.
Ay bueno, fue la primera foto de una mujer Checa que encontré en Google. Parece que esta señora es modelo de Sports Illustrated o algo así. El caso es que sí, dicen que las mujeres en la antigua Checoslovakia, ahora República Checa, son las más hermosas de todo el mundo. Karasu me dice que se portará bien, yo le digo que se porte mal, pero que me cuente y que traiga fotos xD. Luego él dice que yo tengo tooooda una semana para portarme mal, pero entre que estoy castigada y la chamba dudo mucho que pueda hacer algo al respecto.
Total que se acaba de trepar al avión y le esperan 10 largas horas de vuelo a lado de un señor que está bastante pasado de peso y su hijo, un personaje hasta este momento bastante molesto. No voy a explicar las razones de la molestia, esas mejor que se las platique él.
En fin, es toda una semana ¿qué le vamos a hacer? Pues nada. Ah, es verdad, yo tendría que estar haciendo drama. ¡¡¡¡Nnnnnnooooooooooooooo ¿cómo es posible
nopuedeserrr
rmedaelpatatúuuuuuuuus!?!?! Sí, y todo esto. Claro que si te pones a pensar detenidamente, es fácil cambiar a Mafalda (yo) --- >
por Petra Nemcova. Hasta yo lo haría caray *cof cof* Sí bueno, ¿y qué me cuentan? Ah sí, perdón, que tengo que seguir haciendo drama.
Caray, es que ya con esto de la tecnología es más difícil hacer drama.
En fin, terminemos con esta farsa. Yo quiero mis chocolates, mi borrego paseado y que le vaya muy, muy, muy bien. Estaré posteando esta semana, espero que todavía haya lectores por ahí afuera.
Pues así es, mis estimados lectores, que ya ni sé cuántos son aparte de Hely, Karasu se va a ver güerotas al otro lado del charco. En palabras de un compañero del trabajo, se va al país de "las mujeres más hermosas del mundo", para muestra, una Petra Nemcova.
Ay bueno, fue la primera foto de una mujer Checa que encontré en Google. Parece que esta señora es modelo de Sports Illustrated o algo así. El caso es que sí, dicen que las mujeres en la antigua Checoslovakia, ahora República Checa, son las más hermosas de todo el mundo. Karasu me dice que se portará bien, yo le digo que se porte mal, pero que me cuente y que traiga fotos xD. Luego él dice que yo tengo tooooda una semana para portarme mal, pero entre que estoy castigada y la chamba dudo mucho que pueda hacer algo al respecto.
Total que se acaba de trepar al avión y le esperan 10 largas horas de vuelo a lado de un señor que está bastante pasado de peso y su hijo, un personaje hasta este momento bastante molesto. No voy a explicar las razones de la molestia, esas mejor que se las platique él.
En fin, es toda una semana ¿qué le vamos a hacer? Pues nada. Ah, es verdad, yo tendría que estar haciendo drama. ¡¡¡¡Nnnnnnooooooooooooooo ¿cómo es posible
nopuedeserrr
rmedaelpatatúuuuuuuuus!?!?! Sí, y todo esto. Claro que si te pones a pensar detenidamente, es fácil cambiar a Mafalda (yo) --- >
por Petra Nemcova. Hasta yo lo haría caray *cof cof* Sí bueno, ¿y qué me cuentan? Ah sí, perdón, que tengo que seguir haciendo drama.
Caray, es que ya con esto de la tecnología es más difícil hacer drama.
En fin, terminemos con esta farsa. Yo quiero mis chocolates, mi borrego paseado y que le vaya muy, muy, muy bien. Estaré posteando esta semana, espero que todavía haya lectores por ahí afuera.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Palabras que debo aprender
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