La historia podría contarse de muchas formas, pero más o menos va así. Cuando era chica, mi mejor amiga tenía un nintendo con el juego ese viejísimo de Super Mario Bros. Recuerdo haber intentado jugar y nunca pasar del primer saltito que había que dar, siempre me caía al precipicio. Debut y despedida de una vida como gamer. Siempre fue mi trauma total y como me dijo hoy una amiga, a partir de ahí me dediqué a ver cómo otros jugaban (y la verdad me encanta).
Segundo intento, le pedí a mamá que me comprara un Game Boy (sí, mi amiga también tenía uno), porque estaba muy de moda el juego de Tetris ¿lo recuerdan? Pues nada, que agarra mi madre y me dice que ni mergas, que esas cosas me iban a hacer tonta (o algo así, no recuerdo bien el argumento pero terminaba en "mejor ponte a hacer ejercicio" como todos sus malditos argumentos que no terminan con "deberías comer más fruta").
Total, una de las 6 mil cuatrocientas 50 y 8 veces que platiqué con ese amigo que siempre que mete la pata termina hablando conmigo, comentamos que ser adulto no es tener todas esas responsabilidades, y ser la persona que siempre "responde" a las situaciones, ni encerrarse en una oficina. Ser adulto, a final de cuentas, para mí al menos, es poder hacer todas esas cosas que de chico te decían "no, hasta que seas grande", y poder saber todas esas cosas que te decían "cuando seas grande, entenderás", claro con sus correspondientes consecuencias. Pensando en todo eso, y en lo jodida que ha estado la vida últimamente en muchos aspectos, y teniendo en cuenta que si seguimos como vamos, no jugar videojuegos puede ser causal de divorcio en mi relación, comencé a pensar en comprar una consola. No podía comprar una grande porque no hay espacio en mi casa y a mi mamá le da el triple infarto, así que era una portátil. Después estaba el tema del dinero, no son tan baratas esas cosas, así que estuvimos contemplando comprarla (entre Karasu y yo), a meses sin intereses, en un esquema de 9 pagos. Obviamente no desaprovechamos la oportunidad de bromear con los amigos sobre la posibilidad de "contraer un compromiso de 9 meses". Sí, fue divertido.
Para no hacer el cuento largo me decidí por un nintendo dsi xl. Lo mandamos pedir y hoy llegó :D. Tal cual, mi inauguración, hasta el día de hoy era gamer virgin. Como lo revisó Karasu al llegar (y ahorita no está), al sacarlo yo de la caja estaba todo lleno de deditos ¬¬. Debo decir que no lo imaginaba así, está padrísimo, me gustó mucho. Obviamente quería desquitar mi trauma con los videojuegos de brincos, pero, al estar escogiendo cuáles íbamos a comprar, chan, que se me atravieza uno que se llama "100 classic books", no bueno, me vine en seco. Dense una vuelta para ver todo lo que trae. Pero claro, teníamos que comprar uno que sí fuera juego-juego. No sé bien en qué momento lo agregamos a la lista, el caso es que con el paquete llegó el Assassins Creed II. Hasta donde entiendo es bastante dificilito. Me lo llevé a un café con una amiga y pasamos 1 hora entera jugando . . . al tutorial. Así de loser como se escucha xD, lo peor del caso es que ¡todavía no logro pasar del paso 2 del tutorial! En fin, sólo les quería contar.


jajajajajajaj cuál causal de divorcio :P
ResponderEliminarPues que beino que te gustó mucho el aparatito y todo, y sorry, los dedos son inevitables enesacosa :P
=) =*
Y la broma fue muy cool x3x3x3
Jajajaja XD móndrigos, ya me daba un ataque cuando dijeron lo de los 9meses.
ResponderEliminarPoco a poco encontrarás tu lado gamer, igual el assasins creed no es tu modalidad de juego, a lo mejor eres más de RPGs o juegos de estrategia, o de peleas :), la cuestión es probarlos todos.
Diviértete mucho =D