martes, 15 de marzo de 2011

El Imaginario Masculino

Fuente: http://www.revolvercomic.com/?p=157
Ayer por la noche encontré una agradable sorpresa en Google Reader: Revolver Comic está regalando PaqueteAtasques (corran que se acaban).  Rauda y veloz, o como quien dice, en dos clicks, ya lo había dando de alta en Twitter y había abierto el correo para enviarle mi petición.  Gracias a las maravillas (a veces no tan maravillosas) de la Banca en Internet hice mi depósito y Voilá, ya era acreedora a la hermosa posibilidad de solicitar un "Sketch en opalina gruesa, entintado y sombreado, como este y tambien este otro."

Di click en "como este" y "este otro" y me reí.  Mis estimadas lectoras (menos Cecilia, obvio), me darán la razón si les digo que sinceramente no tenía ganas de pedir un sketch de una chica supertetuda, digo, superdotada, que haría a cualquiera de nosotras sentir el hervor de la envidia y una automática baja en la autoestima (reacción fisiológica completamente contraria a la de los hombres, beg your pardon sire).  Pregunté entonces si "¿no hay sketches "para niñas" que no incluyan nenorras que la hagan sentir frontalmente mal dotada o algo por el estilo?", y cual no fue mi sorpresa al poder contactar vía Twitter al artista y verme en posibilidad de solicitar "algo del Frijol o un super "sexy" Quetzal haría la delicia de mis días (y mis noches).", la respuesta que recibí fue "¿qué tal un sexy quetzal con tanga de frijol ninja? ".

No sé cómo explicarlo, pero creo que todo lo que comienza por el principio puede ser más sencillo.  Conocí Revolver Comic por recomendación de Bunsen,  pero me enamoré de él cuando descubrí una tira de Quetzal versión Dr. Manhattan (misma que no logro encontrar en el archivo, una disculpa), que me hizo carcajearme hasta llorar.  Me acababan de "sentar a leer" Watchmen de DC Comics y simple y sencillamente lo había odiado (perdón a los puristas), y Revolver simplemente me reconcilió con la historia.  Con el paso del tiempo seguí leyendo, y sí, lo tengo que confesar, me enamoré perdida y platónicamente del personaje de Quetzal.  ¿Por qué?  Por grandote, norteñote y cochinote.  Además, adoraba al Frijol Ninja, que a pesar de sus breves y ya ausentes apariciones siempre se quedó en mi memoria.  Entonces, con la puerta abierta ¿qué mejor oportunidad de pedir una super "sexy" imagen de mis personajes favoritos?

Esta mañana abrí el Twitter y encontré esto.  Lo vi, abrí los ojos como platos, me persigné, lo cerré, lo volví a abrir y solté la carcajada.  ¡Eso definitivamente merecía ser enmarcado!  Después de esta peregrina idea, imaginé a mi abue diciendo "Ay m'hijita, ¿y este dibujito tan bonito, qué es?" Y volví a soltar la carcajada.

Durante la mitad de mi viaje en automovil por la mañana me fui pensando en cómo es que en el imaginario masculino lo "sexy" está automáticamente ligado a lo "erótico", ok, no quería ser tan poética, ¿por qué siempre piensan en Porn? Ineludiblemente, cuando mencionamos la palabra, piensan en chichis, y en encuerados.  Y a mí con lo sexy que me parece Quetzal con su camiseta de siempre.  Después obviamente me puse a preguntarme qué diablos hacía el Frijol Ninja en los calzones de Quetzal, pero gracias al cielo ese pensamiento no duró demasiado tiempo.

Finalmente llegué a la conclusión que no había otra solución más que hacer un nuevo pedido: un Quetzal "decente".  Entonces, enmarcaría ambos sketches, uno al reverso y otro al anverso, así tendría un excelente cuadro "apto para visitas" y otro "apto para pandear puertas" (para más información preguntarle a Cecilia sobre el poster de Madonna).

Ahora espero feliz y pacientemente mis dibujos de Revolver Comic para llevarlos a enmarcar.  En cuanto tenga fotos obviamente las mostraré aquí (las fotos, bola de malpensados).  ¿Ya ven?  Nomás oyen "chichis" y ya están babeando.

Por cierto, la imagen del principio la saqué de Revolver Comic, espero no se moleste Quetzal, va con Chapeau para uno de mis moneros favoritos.

lunes, 14 de marzo de 2011

Crappy

Es risible lo mucho que se parecen las palabras Crappy y Happy.  Hoy me siento completamente Crappy.  Después de un fin de semana de los mil demonios, peleas, rompimientos, abandonos, soledades, mutismos y una gripa con garganta de la vil chingada me espera una semana de locos, con visitas a diferentes ciudades martes, miércoles y jueves, montañas de trabajo sin resolver y una motivación rayando en números negativos.  
Sé que tengo que hacer un millón de cosas, pero ni siquiera sé qué tengo qué hacer.  De verdad, me U R G E tener asistente, ¿quién se anima?  Lo peor es que sobre todo hay que enviar correos.  Seguramente habrían llegado 5 kilos más de correos con pendientes si no se hubiera saturado irremediablemente mi "Bandeja de entrada" (¿quién le puso ese nombre tan horroroso?), con los archivos del material para los cursos que hay que ir a dar a Puebla.  Lo peor de todo es que no, no han pagado. Pinches quincenas largas de marzo y abril.  
Pido esquina, absoluta y definitivamente pido esquina...y una caja de Kleenex.  Que no se me olvide comprarla al rato caray, si no voy a moquear todo el tablero de la lap. Ew. 
Gracias a Alias-writer por el comment.  El google reader es la onda para oficinas como la mía que tienen todo bloqueado.  No, no se puede comentar, pero al menos puedo leer.  

lunes, 7 de marzo de 2011

Nuevas Modalidades

Si sigo jugando Pokemón en la oficina a este ritmo voy a terminar el maldito juego del demonio antes de terminar los pendientes que tengo.  Sí, claro, el último enunciado es una ridiculez, los pendientes jamás se terminan pero esta semana precisamente debería estar trabajando muy duro.  Demasiadas cosas qué hacer, demasiados cambios, demasiadas cosas.  
Antes de comenzar a quejarme amargamente, les presento la primera nueva modalidad.  Resulta que puedo leer sin problemas, gracias a la magia de Google Reader, los posts de Hely y Alias-writer impunemente en la oficina.  El problema es que desde acá no puedo comentar y cuando llego a la casa se me olvida.  Sí, señores de Google, ¡sus hermosas aplicaciones tienen un gran defecto: no se comunican! ¿Por qué aprenden precisamente lo peor de Apple?  Así que la nueva modalidad no es sólo escribir posts desde gmail, que llegan todos descuatrapeados al Blogger y no poder comentar desde el Google Reader, sino que ahora se añade la modalidad de "Comenta en Post".  
. . . Maldición, la oficina me atrofia el cerebro. . .  ya ni siquiera recuerdo qué le iba a comentar a Alias-Writer.  Seguramente era algo así como "aaaah, así que tú eres de los que entran sin comentar, ¡te atrapé!" O alguna babosada por el estilo.  Muchas gracias por seguir leyendo, la verdad es ya tan poca la gente que deja(mos) comentarios que cada vez se vuelve más difícil la interlocución.  Se suponía que el blog y todas estas herramientas nuevas de comunicación permitían precisamente eso, el diálogo, y cada vez se vuelve esto más como el periódico, letras sin respuesta.  Al menos es bueno saber que aún hay lectores por ahí. 
Además, ahora resulta que soy la maldita Hada de los Dientes Picados en mi oficina.  Me ha dado por traerles dulces a los compañeros cuando bajo por aire y algo frío para tomar.  Por personas como yo la epidemia de diabetes en México ha alcanzado dimensiones gargantuescas (o esa cosa).  En este momento tengo frente a mí una hermosa caja de "Wonka Double Dipped Nerds Lemonade Wild Cherry y Apple Watermelon Tiny, Tangy, Crunchy Candy".
¿Por qué es tan atrapante el maldito Pokemón?  Lo siento, no voy a comenzar a poner tildes idiotas de malas traducciones al inglés, para mí es y seguirá siendo Pokemón, así, con jalón al final de la palabra, Pokemón.  Creo que tiene la simplicidad de los clásicos.  Lo único desesperante es atrapar a los malditos animalitos desquiciados.  Apenas llevo 42, y me faltan 8 para que me den no sé qué cosa nueva.  ¿Qué se hace con tanto TM y HM?  Si bien me ha ido he usado unos dos o tres.  Quién lo iba a decir, aficionarme al maldito juego de Pokemón a los 30 años.  A todo hay que hacerle en esta vida.  
Así las cosas van marchando, entre juegos de Pokemón y sustos en la oficina, donde definitivamente todo se cae a pedazos.  Mi jefa ya se va, así como al menos media docena de personas.  La verdad sea dicha, ya empecé a abrir mis ojitos a ver si hay algo más para mí, a buscar.  Si alguien sabe de un trabajo me avisan.  
Quizá en efecto esté perdiendo el tiempo, pero como le dije a una amiga, me estoy divirtiendo bastante.  Excepto ahorita, que estoy bastante aburrida la verdad o estaba, siempre me entretiene ponerme a escribir en el blog y hace mucho que no lo hacía.  
A ver, ya sé, vamos a hacer un mini-meme ahí para el que lo quiera contestar:

Lo que ha pasado de malo esta última semana:
1. Mi jefa anunció que ya se va y yo soy la única que lo sabe, odio estar cargando secretos.
2. Me cortaron el presupuesto para este año al 20% de lo que había calculado. 
3. Tengo que cambiarle el clutch a mi carro (ya decía yo que tener que meter el piecito abajo del clutch para volverlo a subir cuando iba a 120 en los puentes de los poetas a las 11 de la noche no era precisamente "normal").
4. Los cambios que me habían prometido para este año, en el trabajo se están desmoronando poco a poco, si se va  mi jefa nada me garantiza que se vayan a lograr, y la diferencia entre tenerlo y no tenerlo es tan abismal como la diferencia entre 12 del día y 12 de la noche. 
5. Voy a estar yendo a campus remotos toda esta semana y la próxima.  Va a ser un mes laaargo, laaaaaaaargo. 
6. Ya llegaron los "indeseables" a mi grupo de clases los jueves.  A ver de a cómo nos toca.

Lo que ha pasado de bueno en esta última semana:
1. ¿Cómo decirlo?  Thanks to the questions to my answers, thanks for the silence to my questions, thanks for the answers to my silence. 
2. Ya estrené mi gabardina. Llovió 
3. Por fin le dije a esa persona, después de tanto tiempo, eso que me guardaba y me reía siempre que salía el tema. 

Creo que ya no tengo más qué decir.  A pesar de tener más cosas malas qué decir, y no encontrar las buenas, esas buenas me han salvado la vida esta semana.  Esperemos que poco a poco la lista comience a cambiar de proporción.  Qué post de calcetines tan más largo y fastidioso.  Por cierto, no estuvieron buenos los Nerds.  Saben a jabón.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Recuerdos

Hace ya varios años, a mí me parecen mucho, una persona me dijo que yo era el dragón por el cual tenía que pasar para llegar hasta su princesa (que obviamente no era yo), y así encontrar al amor de su vida.  En su momento me reí, o no se lo tomé a mal, siempre me han fascinado los dragones.  Sin embargo, tristemente sucedió simplemente así.  Como si fuera un dragón, lo hice pasar pruebas de fuego, y cual si fuera uno de estos engendros, cuando conversaba con sus amigos sobre mí, al menos en una ocasión en la que yo pude constatarlo, no tenía nada bueno qué decir de mí, y sí muchas cosas malas.  Esto que decía era "que no se entere porque se va a enojar", como si fuera un dragón que escupe fuego en efecto.  Qué lo llevó a mostrarme esa conversación, no lo sé, no recuerdo tampoco si me enojé en ese momento, pero hasta la fecha tengo rota esa parte de mi corazón.
Aún cuando quiera ser la princesa, invariablemente termino siendo el dragón.  Los príncipes terminan intentando defenderse de la amenaza, huyendo despavoridos o rompiéndome el corazón y encontrando su princesa. 
Hely tiene sus propias ideas al respecto, mismas que no me quedan del todo claras aunque ayer hizo un gran esfuerzo por explicarme.  Aparentemente algo tienen que ver con la historia del Sapo y la Princesa. Espero que no sea la versión de Disney porque no la he visto (ni tengo ganas de verla).  Me dice que la cuestión es que se le permita al sapo "el beneficio de la duda" de que quizá, sólo quizá, es un príncipe.  Si la princesa no hubiera creído que el sapo podía ser un príncipe, nunca lo habría besado, dice Hely. 
Supongo que es necesario encontrar la forma de que alguien me vea como princesa y no como dragón.  Al menos un rato sería lindo.  Si están pensando en Shrek se pueden ir mucho a la chingada.  Ni siquiera el burro quería a su dragona, huía de ella en una de las películas ¿recuerdan?