Esto debería ir el Twitter pero no me importa. Me estoy cayendo de sueño. Estoy afuera del "Aula Magna" donde hace exactamente una semana rompí una butaca (por gordis, obvio, aviso 3,451 que debo ponerme a dieta), para dar la promoción del CEA.
Tengo mocos y tos, maldita gripe psicosomática nerviosa que no se me termina por quitar.
Anoche me quedé leyendo hasta tarde, lo confieso. Descubrí dos cosas divertidas, el Kindle sí lee pdf, sin problema alguno salvo por el tamaño de la letra y además, ya entendí cómo ponerle música. La pura sabrosura.
Me pasaron un libro nuevo, de un autor que no conozco. So far very good. Ya les iré contando.
Creo que con todo, es hora de poner orden en mi vida...pero primero una siestecita.
Mmmh no, que tengo que dar la plática de promoción, me lleva.
sábado, 26 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
In the Mood to Write
Viendo que el debate sobre los talleres de escritura y la creación de personajes se apagó como incendio en un bote de basura, sigo con otro de los temas que sugirió en su momento Alias-Writer.
En qué estado de ánimo estoy cuando escribo. Mucho tiempo pensé que escribía y leía para "evadirme" tranquilamente de la realidad. Hasta que descubrí los juegos de video. Me sorprendió la capacidad que tienen de poner la mente completamente en blanco, esas cosas son mejores que la maldita meditación Zen.
Entonces me di cuenta que me es completa y absolutamente imposible escribir en ese estado de evasión. No puedo escribir si no siento nada, no puedo escribir simplemente para "desaburrirme". Cuando lo hago salen posts de calcetines tal como los que he estado escribiendo.
Para escribir tengo que estar completa y absolutamente loca, apasionada por un tema, una historia, un personaje o una situación, lo suficiente al menos como para tener los ovarios para escribirla sin importarme si es buena o no.
Lo que me preocupa es que no fue sino hasta hace poco tiempo que logré escribir cosas más largas. Me dedicaba a hacer cuentos cortos precisamente porque me permitían plasmar una idea y verla terminada en un par de horas, soltarla y ponerme a pensar en otra cosa.
Ahora con las historias largas no sé ni por dónde seguir. La pasión y las ideas que tenía para ellas se terminaron esfumando, quizá es el problema de usar a tus "amigos" para los personajes. Alguna de ellas te hace una trastada y terminas mandando toda la bendita historia a la v...
Desde hace más de un año no escribo. Ahora Mau me propone que hagamos una historia, cosa que nunca antes había hecho. Me preocupa por dos razones, una, me siento fuera de forma y dos, es un poco larga y no quisiera cargar con otra historia inconclusa en mi conciencia.
I've been meaning to write, como dice la imagen. Pero simplemente nada me ha dado las alas para hacerlo. ¿Qué estado de ánimo o circuntancias necesitan Hely y Alias para escribir?
Y por cierto, definitivamente NO voy a hacer un curso de Escritura Creativa que se llame Jamón. xD
En qué estado de ánimo estoy cuando escribo. Mucho tiempo pensé que escribía y leía para "evadirme" tranquilamente de la realidad. Hasta que descubrí los juegos de video. Me sorprendió la capacidad que tienen de poner la mente completamente en blanco, esas cosas son mejores que la maldita meditación Zen.
Entonces me di cuenta que me es completa y absolutamente imposible escribir en ese estado de evasión. No puedo escribir si no siento nada, no puedo escribir simplemente para "desaburrirme". Cuando lo hago salen posts de calcetines tal como los que he estado escribiendo.
Para escribir tengo que estar completa y absolutamente loca, apasionada por un tema, una historia, un personaje o una situación, lo suficiente al menos como para tener los ovarios para escribirla sin importarme si es buena o no.
Lo que me preocupa es que no fue sino hasta hace poco tiempo que logré escribir cosas más largas. Me dedicaba a hacer cuentos cortos precisamente porque me permitían plasmar una idea y verla terminada en un par de horas, soltarla y ponerme a pensar en otra cosa.
Ahora con las historias largas no sé ni por dónde seguir. La pasión y las ideas que tenía para ellas se terminaron esfumando, quizá es el problema de usar a tus "amigos" para los personajes. Alguna de ellas te hace una trastada y terminas mandando toda la bendita historia a la v...
Desde hace más de un año no escribo. Ahora Mau me propone que hagamos una historia, cosa que nunca antes había hecho. Me preocupa por dos razones, una, me siento fuera de forma y dos, es un poco larga y no quisiera cargar con otra historia inconclusa en mi conciencia.
I've been meaning to write, como dice la imagen. Pero simplemente nada me ha dado las alas para hacerlo. ¿Qué estado de ánimo o circuntancias necesitan Hely y Alias para escribir?
Y por cierto, definitivamente NO voy a hacer un curso de Escritura Creativa que se llame Jamón. xD
lunes, 21 de marzo de 2011
Dirty Little Secret
"Nothing beats the "dirty little secret" look when a couple's eyes meet in the middle of dinner or a party. I wish I had that."
Hace rato subí eso en el Twitter, después me dieron ganas de hacer un pequeño relato para calentar motores para la propuesta indecorosa que me hizo @mauri8a. La verdad es que el relato no salió. Tengo más de un año sin escribir y nada parece romper esa racha.
Sin embargo me quedan ganas de platicar sobre el tema. Hace un par de años, un amigo me comentó que le encantaría tener una novia guapísima, ir a una fiesta con ella, alguna fiesta de amigos. Yo le pregunté por qué se imaginaba esa situación en particular. La respuesta era simple, quería que ella se acercara a él, en algún momento de la noche, y le diera un beso frente a todos para que vieran que "esa es su novia". Comentarios sobre machismo aparte, no me olvidé de la descripción.
Hay una mirada que he visto en repetidas veces entre parejas (de todo tipo), en las películas, obviamente, pero también en la vida real. No sé cómo explicarla. Una mirada de completa y absoluta complicidad. No sé en que están pensando, pero me encanta imaginar que tienen algún pequeño secreto escondido. Quizá tuvieron sexo antes de llegar a la fiesta, o quizá están planeando algo para después, o simplemente recordaron algo que les pertenece sólo a ellos y a nadie más.
Me encantaría tener eso con alguien. No sólo el "chiste local", o la mano sobre el hombro, o la sonrisa ocasional, sino esa mirada, esa completa y absolutamente sucia, dulce, mirada que pareciera acallar todo y aislar a una pareja de todo lo demás. ¿Cuánta gente será tan afortunada de tener eso, aunque sea una vez, un instante, un segundo? ¿Cómo se llega ahí?
Hace rato subí eso en el Twitter, después me dieron ganas de hacer un pequeño relato para calentar motores para la propuesta indecorosa que me hizo @mauri8a. La verdad es que el relato no salió. Tengo más de un año sin escribir y nada parece romper esa racha.
Sin embargo me quedan ganas de platicar sobre el tema. Hace un par de años, un amigo me comentó que le encantaría tener una novia guapísima, ir a una fiesta con ella, alguna fiesta de amigos. Yo le pregunté por qué se imaginaba esa situación en particular. La respuesta era simple, quería que ella se acercara a él, en algún momento de la noche, y le diera un beso frente a todos para que vieran que "esa es su novia". Comentarios sobre machismo aparte, no me olvidé de la descripción.
Hay una mirada que he visto en repetidas veces entre parejas (de todo tipo), en las películas, obviamente, pero también en la vida real. No sé cómo explicarla. Una mirada de completa y absoluta complicidad. No sé en que están pensando, pero me encanta imaginar que tienen algún pequeño secreto escondido. Quizá tuvieron sexo antes de llegar a la fiesta, o quizá están planeando algo para después, o simplemente recordaron algo que les pertenece sólo a ellos y a nadie más.
Me encantaría tener eso con alguien. No sólo el "chiste local", o la mano sobre el hombro, o la sonrisa ocasional, sino esa mirada, esa completa y absolutamente sucia, dulce, mirada que pareciera acallar todo y aislar a una pareja de todo lo demás. ¿Cuánta gente será tan afortunada de tener eso, aunque sea una vez, un instante, un segundo? ¿Cómo se llega ahí?
viernes, 18 de marzo de 2011
De la idea a la imagen del personaje I
Hablando de posts de "contenido", Alias-Writer lanzó al aire una propuesta interesante. La pregunta de fonodo es de cierta forma el proceso de creación de personajes. Los pongo en contexto.
"En lo que a mí respecta, "crear" personajes nuevos me parece una tarea contraproducente. ¿Por qué? La literatura de por sí ya es una gran mentira, pese a que está basada en el mundo real; si somos sinceros con nosotros mismos al escribir, veremos que muchos de nuestros personajes no son más que reminiscencias de nuestra propia personalidad o la representación simbólica de nuestros familiares y amigos; bajo este contexto, "crear" un personaje supone añadir una mentira más a la maraña, mentirnos a nosotros mismos para meter a la fuerza a un personaje que no cuadra con la trama."
Finalmente el reto o la pregunta es lo siguiente:
"¿Cómo crean ustedes sus personajes? ¿Qué tanto han puesto de ustedes mismos en sus protagonistas? ¿Y en los personajes secundarios?"
No me atrevería ni por asomo llamar a la literatura "una gran mentira", sé que algún autor ya trató este tema pero no me quiero arriesgar a discutirlo hasta no tener la fuente exacta. Mejor ataquemos la pregunta que nos sugiere, la creación de personajes.
Yo sí he tomado cursos de Escritura Creativa, así los llaman. El primero lo tomé a los 14 años y el último a los 20titantos (ya no me acuerdo veinticuántos tenía, se me desdibujan esos años). Conozco bien, por lo tanto, el ejercicio al que se refiere Alias Writer, y no sólo ese, sino otro tipo de ejercicios para crear ambientes, contextos y combinaciones de ellos. Algunos de los materiales incluso los conservo, aunque están amarillos.
Creo, sí, como Alias, que muchos de estos Talleres pueden volverse un "fiasco", pero como el tema no son los talleres en sí, sino la creación de personajes omitiré la explicación de todo lo que conlleva un taller de escritura. Lo que sí voy a decir es que todo lo que aprendí en esos talleres me convirtieron en una Editora Nazi de Porquería. Seb puede dar fe, como sobreviviente (apenas) de mis torturas, de lo ruda que puedo llegar a ser en términos de coherencia, profundidad de personajes y por supuesto, ortografía y redacción.
Hay un precepto en la creación de personajes que siempre me pareció interesante, y que está muy ligado a las distinciones que se hacen no sólo respecto a la Literatura Masculina y Femenina, sino también a la llamada Gran Literatura y "la plebe". Este planteamiento habla sobre los "personajes universales", es decir, personajes casi arquetípicos en la literatura que reflejen no a una persona, sino un humano universal. Podemos hablar durante horas sobre personajes como el Otelo de Shakespeare o el Raskolnikov de Dostoievsky, al final quedamos con personajes que fueron construidos, si no contestando una serie de preguntas preestablecidas, sí a través de una aguda capacidad de observación de lo que a los críticos y entendidos les da por llamar "la condición humana".
No encuentro cómo explicar este tipo de personajes de otra forma que no sea a través de los actores. Hay actores tan plásticos que pueden convertirse en cualquier personaje, pero esto sólo lo logran "los grandes". En las entrevistas que he visto con estos actores, reiteradamente hablan sobre conocer los detalles del personaje. Básicamente lo que nosotros observamos durante el transcurso de la película es sólo un fragmento de ese personaje, o de su vida, o de su historia, pero el actor debe conocer todo sobre esa vida, debe escribir, crear, conocer, vivir, absorver todo lo que recrea al personaje. Al final, se trata precisamente de responder a esa lista de preguntas de la que Alias habla con tanto desprecio. Pero sólo el gran actor es capaz de responderlas de manera que cada diálogo, cada mirada, cada palabra sea coherente con una historia, tenga sentido y propósito, aunque sólo ellos lo sepan.
La cuestión acá es, que esas preguntas son solamente una herramienta, son agua que sólo hará crecer algo si hay ya una semilla enterrada. Hay veces que, cuando los mortales escribimos, como bien comenta Alias en su post, esbozamos nuestros personajes pensando en rasgos de nosotros mismos, lo que no somos, quisiéramos ser, o incluso utilizando amigos, enemigos, familiares y todo personaje cuanto se nos pone en frente. La diferencia es que las preguntas del guión previo las vamos contestando conforme se desarrolla la historia, dentro de una coherencia que "intuimos", no preguntamos directamente ¿de qué color tiene el cabello? Simplemente en algún momento cruza por nuestra mente "no, no tiene sentido que sea rubio", y hacemos el ajuste automáticamente.
Entonces, para finalizar esta primera entrega, respondo a la pregunta de Alias. ¿Cómo creo a mis personajes? De las dos formas, con guión y sin guión. Cuando lo hago sin guión por supuesto que estoy pensando en versiones de mí, y de mis amigos, y no siempre las logro tan bien como yo quisiera. Hay personajes para los cuáles precisamente no me atrevo a contestar todas esas preguntas, y se quedan en esa superficialidad que nunca logra la coherencia, como pasa con el personaje de Hatsikan, en Al final del día, a quien me falta crecer y ahondar.
Por otro lado, cuando creo desde un inicio por preguntas, no es porque quiera "meter a la fuerza" un personaje, sino porque necesito que se juegue un rol, y construyo personajes que llenen una función específica y apuntalen ciertas partes de la historia. Eso hice precisamente con el personaje de Adrián, en Mercenarias y Mecenas. Simplemente necesitaba un personaje con un poco de background, un poco de espacio para jugar con sus intenciones (que yo tengo claras y le dan justificación a sus actos en la historia, pero no necesariamente explicito). Otro ejemplo de crear personajes a través de llenar "listas de preguntas", es el dragón en la historia de Cinco. La respuesta a estas preguntas de contexto precisamente desencadenó la escritura de un capítulo completo que incluye toda una historia dedicada sólo a este personaje. Irónicamente es un personaje que nació con la historia, no estaba contemplado en la idea general, y por lo mismo necesité de estas preguntas para enfocar y hacer crecer este personaje.
Creo que por esta entrega es suficiente, vamos abriendo el debate. Le paso la batuta a Hely.
Por cierto, si alguien es nuevo aquí y quiere acceso a las historias, por favor DM @marianyelmar o dejen un mensaje aquí.
"En lo que a mí respecta, "crear" personajes nuevos me parece una tarea contraproducente. ¿Por qué? La literatura de por sí ya es una gran mentira, pese a que está basada en el mundo real; si somos sinceros con nosotros mismos al escribir, veremos que muchos de nuestros personajes no son más que reminiscencias de nuestra propia personalidad o la representación simbólica de nuestros familiares y amigos; bajo este contexto, "crear" un personaje supone añadir una mentira más a la maraña, mentirnos a nosotros mismos para meter a la fuerza a un personaje que no cuadra con la trama."
Finalmente el reto o la pregunta es lo siguiente:
"¿Cómo crean ustedes sus personajes? ¿Qué tanto han puesto de ustedes mismos en sus protagonistas? ¿Y en los personajes secundarios?"
No me atrevería ni por asomo llamar a la literatura "una gran mentira", sé que algún autor ya trató este tema pero no me quiero arriesgar a discutirlo hasta no tener la fuente exacta. Mejor ataquemos la pregunta que nos sugiere, la creación de personajes.
Yo sí he tomado cursos de Escritura Creativa, así los llaman. El primero lo tomé a los 14 años y el último a los 20titantos (ya no me acuerdo veinticuántos tenía, se me desdibujan esos años). Conozco bien, por lo tanto, el ejercicio al que se refiere Alias Writer, y no sólo ese, sino otro tipo de ejercicios para crear ambientes, contextos y combinaciones de ellos. Algunos de los materiales incluso los conservo, aunque están amarillos.
Creo, sí, como Alias, que muchos de estos Talleres pueden volverse un "fiasco", pero como el tema no son los talleres en sí, sino la creación de personajes omitiré la explicación de todo lo que conlleva un taller de escritura. Lo que sí voy a decir es que todo lo que aprendí en esos talleres me convirtieron en una Editora Nazi de Porquería. Seb puede dar fe, como sobreviviente (apenas) de mis torturas, de lo ruda que puedo llegar a ser en términos de coherencia, profundidad de personajes y por supuesto, ortografía y redacción.
Hay un precepto en la creación de personajes que siempre me pareció interesante, y que está muy ligado a las distinciones que se hacen no sólo respecto a la Literatura Masculina y Femenina, sino también a la llamada Gran Literatura y "la plebe". Este planteamiento habla sobre los "personajes universales", es decir, personajes casi arquetípicos en la literatura que reflejen no a una persona, sino un humano universal. Podemos hablar durante horas sobre personajes como el Otelo de Shakespeare o el Raskolnikov de Dostoievsky, al final quedamos con personajes que fueron construidos, si no contestando una serie de preguntas preestablecidas, sí a través de una aguda capacidad de observación de lo que a los críticos y entendidos les da por llamar "la condición humana".
No encuentro cómo explicar este tipo de personajes de otra forma que no sea a través de los actores. Hay actores tan plásticos que pueden convertirse en cualquier personaje, pero esto sólo lo logran "los grandes". En las entrevistas que he visto con estos actores, reiteradamente hablan sobre conocer los detalles del personaje. Básicamente lo que nosotros observamos durante el transcurso de la película es sólo un fragmento de ese personaje, o de su vida, o de su historia, pero el actor debe conocer todo sobre esa vida, debe escribir, crear, conocer, vivir, absorver todo lo que recrea al personaje. Al final, se trata precisamente de responder a esa lista de preguntas de la que Alias habla con tanto desprecio. Pero sólo el gran actor es capaz de responderlas de manera que cada diálogo, cada mirada, cada palabra sea coherente con una historia, tenga sentido y propósito, aunque sólo ellos lo sepan.
La cuestión acá es, que esas preguntas son solamente una herramienta, son agua que sólo hará crecer algo si hay ya una semilla enterrada. Hay veces que, cuando los mortales escribimos, como bien comenta Alias en su post, esbozamos nuestros personajes pensando en rasgos de nosotros mismos, lo que no somos, quisiéramos ser, o incluso utilizando amigos, enemigos, familiares y todo personaje cuanto se nos pone en frente. La diferencia es que las preguntas del guión previo las vamos contestando conforme se desarrolla la historia, dentro de una coherencia que "intuimos", no preguntamos directamente ¿de qué color tiene el cabello? Simplemente en algún momento cruza por nuestra mente "no, no tiene sentido que sea rubio", y hacemos el ajuste automáticamente.
Entonces, para finalizar esta primera entrega, respondo a la pregunta de Alias. ¿Cómo creo a mis personajes? De las dos formas, con guión y sin guión. Cuando lo hago sin guión por supuesto que estoy pensando en versiones de mí, y de mis amigos, y no siempre las logro tan bien como yo quisiera. Hay personajes para los cuáles precisamente no me atrevo a contestar todas esas preguntas, y se quedan en esa superficialidad que nunca logra la coherencia, como pasa con el personaje de Hatsikan, en Al final del día, a quien me falta crecer y ahondar.
Por otro lado, cuando creo desde un inicio por preguntas, no es porque quiera "meter a la fuerza" un personaje, sino porque necesito que se juegue un rol, y construyo personajes que llenen una función específica y apuntalen ciertas partes de la historia. Eso hice precisamente con el personaje de Adrián, en Mercenarias y Mecenas. Simplemente necesitaba un personaje con un poco de background, un poco de espacio para jugar con sus intenciones (que yo tengo claras y le dan justificación a sus actos en la historia, pero no necesariamente explicito). Otro ejemplo de crear personajes a través de llenar "listas de preguntas", es el dragón en la historia de Cinco. La respuesta a estas preguntas de contexto precisamente desencadenó la escritura de un capítulo completo que incluye toda una historia dedicada sólo a este personaje. Irónicamente es un personaje que nació con la historia, no estaba contemplado en la idea general, y por lo mismo necesité de estas preguntas para enfocar y hacer crecer este personaje.
Creo que por esta entrega es suficiente, vamos abriendo el debate. Le paso la batuta a Hely.
Por cierto, si alguien es nuevo aquí y quiere acceso a las historias, por favor DM @marianyelmar o dejen un mensaje aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



