domingo, 3 de abril de 2011

Plagio de Plagio no es Plagio (dice Hely)

Dice Hely, que plagio de plagio, no es plagio.  Con la cantidad de cambios y crisis existenciales en mi vida a últimas fechas creo que será buena idea hacer el ejercicio que  inició, donde cuenta 100 cosas sobre ella, aunque apenas son 50.  Cuando le pedí permiso para hacer el plagio me quedé pensando en qué poner, no se me ocurre bien a bien qué decir que no sepan ya.  Quizá más bien será un ejercicio para "recordar" (se vale decir en los comentarios cuántas de estas ya sabían).  Veamos.

1.  Me es imposible dormir en un lugar público.  Sólo una vez me quedé dormida en un salón de clases y fue porque llevaba 3 días sin dormir ni una hora.
2. Colecciono (y adoro) los peluches y las tazas de borrego.
3. No me gusta Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Julio Cortázar o Borges; odio a Poniatowska y más aún a Isabel Allende, en general no me gusta casi ningún autor latinoamericano, a todos los he leído por "cultura" o por "obligación" y todos me han aburrido hasta la médula.
4.  Soy fan de Monty Phyton aún desde antes de entender más del 20% de sus chistes.
5.  Me gustan más los gatos que los perros, y siempre he querido tener una gata que se llame Pablova.
6.  De muy, muy chica quería ser bailarina de ballet o pianista, pero nací con dos pies izquierdos y oído musical completamente sordo.
7.  Aunque todo mundo me dice que debería traer el cabello largo, me desespera, prefiero traerlo corto.  Cuando era niña lo tenía larguísimo, un poco más abajo de la cintura.
8.  Hasta  hace un par de años tenía una extraña obsesión con los ángeles.
9.  Nunca he sentido que "encaje" en ningún lado, nunca soy suficientemente fresa, o suficientemente geek, siempre estoy a la mitad de todo.
10.  No me gustan los chícharos, pero me fascina la crema de chícharos y la sopa de chícharos secos.
11.  Adoro las sábanas de franela.
12.  Odio el olor a tierra mojada, a pasto recién cortado y soy alérgica al olor del detergente en polvo y al polvo de incienso.
13.  Identifico a más de la mitad de las personas que conozco por su olor.
14.  No me gusta bañarme, desde que soy pequeña, por lo que de chica mezclaba jabón, talco, shampoo y perfume, lo dejaba secar, y hacía "pastillas mágicas", con las que le decía a mamá que ya estaba todo incluido y ya no era necesario bañarme (obviamente jamás me dio ni el beneficio de la duda).
15.  Me encantaría poder convertirme en escritora e ilustradora, y poder vivir de ello (ja...ja...ja).
16.  Desde chica estoy convencida de adoptar a un niño, o una niña, o tener un orfanato...creo que es por haber sido hija única.
17.  Nunca me he enamorado de un profesor ni de un alumno. Pero una vez besé a una chica.
18.  Me encantan los columpios, las mecedoras, las sillas voladoras y el carrusel, pero odio la montaña rusa y todo ese tipo de juegos mecánicos.
19.  Lloro cuando me hacen cosquillas.
20.  Hasta hace unos pocos años veía gente muerta (for real), y una vez me sacaron desmayada de la Catedral de la Ciudad de México, de miedo.

miércoles, 30 de marzo de 2011

So long and thanks

So long and thanks for all the fish
So sad that it should come to this
We tried to warn you all but oh dear

You may not share our intellect
Which might explain your disrespect
For all the natural wonders that
grow around you

So long, so long and thanks
for all the fish

The world's about to be destroyed
There's no point getting all annoyed
Lie back and let the planet dissolve
Around you

Despite those nets of tuna fleets
We thought that most of you were sweet
Especially tiny tots and your
pregnant women

So long, so long, so long, so long, so long
So long, so long, so long, so long, so long

So long, so long and thanks
for all the fish

If I had just one last wish
I would like a tasty fish
If we could just change one thing
We would all have learned to sing

Come one and all
Man and mammal
Side by side 
In life's great gene pool

So long, so long, so long, so long, so long
So long, so long, so long, so long, so long

So long, so long and thanks
for all the fish.

martes, 29 de marzo de 2011

Spring Cleaning

Llegó la primavera.  Claro, con el calor que está haciendo decir que ya llegó la primavera es una obviedad de proporciones descomunales, porque se siente como si hubiera llegado el verano.  Según los poetas, románticos y entendidos, la primavera es una época de cambio.  Escuchaba en el radio que incluso los propósitos de año nuevo deberían hacerse en primavera, por ser éste el periodo del año propicio para comenzar cambios.  Una lógica del estilo de "si la naturaleza cambia, yo puedo cambiar".  O algo así. 

Acá los cambios empezaron desde enero, pero precisamente se materializaron ahora.  El día de ayer, mi jefa nos dijo que se va, el jueves es su último día.  Fue un alivio, porque yo sabía ya desde hace un tiempo; el que nos dijera a todos significa que ya no tengo que estar guardando el secreto.  Aún así fue una gran sorpresa, lo que yo sabía es que se quedaría hasta semana santa, pero las quincenas no dan.  Ahora nos sentimos un poco como niños huérfanos, no sabemos si pedir perdón o pedir permiso.  Damos vueltas por la oficina de la jefa.  Bien a bien no sé cómo vamos a estar el viernes, que ya no venga.  

A mí me toca vivir otro cambio, con el que vengo tiznando desde hace un buen rato ya: este año cumplo 30.  En lugar de sentir que estoy creciendo, pareciera lo contrario.  A estas tardías edades comienzo a jugar Pokémon, sigo leyendo cuentos fantásticos para niños, y cada vez soy más irresponsable en el trabajo y en todo lo que hago.  Demasiados cambios ultimamente, tantos que yo no me podía quedar atrás, así que el día de ayer llegué a casa con mi madre y le dije "Mamá, por favor, pelo de Muppet", y me trasquiló.  
Ahora traigo el cabello corto, muy corto.  Tenía la esperanza de verme un poco más grande, un poco más adulta, que el cambio me ayudara a crecer, como cuando cortas las ramas viejas de un árbol para dar oportunidad a que le salgan nuevas.  No funcionó.  Ahora todo mundo me dice que me veo más pequeña, y yo pensando que me había hecho corte de ñora.  Ni qué hacerle.  

Aún no sé qué va a significar cumplir 30 años, pero los cumpliré, en cosa de un mes y un par de semanas.  Quisiera yo también cambiar, pero todo parece aún estancado.  Espero que si sigo con la limpieza de primavera, algo bueno llegue.  

lunes, 28 de marzo de 2011

La Dama Suerte

La Dama Suerte parece estar jugando a los dados con el Hado del Destino.  La Muerte no acepta juegos de Ajedrez, así que en el tablero hay dados también.  El Hado del Destino tiene en su bolsa un montón de criaturas míticas, de esas tramposas que siguiendo el continuo espacio-tiempo ya no deberían existir, catastróficas todas ellas.  La Dama Suerte se juega el todo por el todo con los personajes rotos, las pequeñas cartas, como el 2 de espadas, como el caballero vencido, el mago reprobado en la academia. la cuentacuentos sin sentido del humor, el héroe sin oficio, el turista inocente, la doncella vejada, los hijos putativos, el amable filisteo.  Todos aquellos que el Destino se ha llevado entre las patas, y la Muerte de alguna forma no considera demasiado importantes como para llevárselos a tiempo.  Y ahí vamos, avanzando y retrocendiendo, cuadro a cuadro.

(La idea no es mía, es de Terry Pratchett en El Color de la Magia.  Recomiendo.)