Como la mayoría de ustedes sabrá, creo, este sábado 28 de noviembre oficialmente fui inaugurada como profesora. Había dado clases antes peroa) no había tenido un grupo para mí sola
b) no había tenido un grupo de maestría
c) no me habían pagado por dar clases en una universidad
. . . wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii . . .
Fue un infierno . . .
El proceso comenzó hace aproximadamente tres semanas, cuando una amiga, compañera del doctorado me dice un jueves por la noche "¿te animas a dar una clase de metodología?", y yo, en mi feliz inconsciencia dije "si, claro" . . . si . . . claaaaaaro. Al día siguiente a las 5 de la tarde estaba hecha un manojo de nervios dando una clase muestra en dicha universidad. La siguiente semana me llaman para confirmar que si, en efecto, daré esa clase. Gulp. No sabía si emocionarme o ponerme nerviosa, la clase comenzaba, según me habían dicho, ese mismo sábado. Me informan, también, que hay que hacer una lista casi interminable de trámites para probar que yo soy yo. IMSS, RFC, Afore, comprobantes, cartas, actas, CURP, CRIP, y yo me sentía absolutamente RIP. Comencé los trámites, mismos que aún no termino, peleándome con los "vuelva mañana" y las páginas de servidor caído, los programas compresores que no servían pa pura mierda, y los correos electrónicos que se me regresaban constantemente. Es fecha que no termino de hacer todos los trámites. Entre tanto ir y venir a oficinas del gobierno de menor a mayor calidad (sólo en aquellas oficinas donde cobran me hicieron los trámites con rapidez, llámese Hacienda), se me olvidó por completo preparar la clase. La buena noticia en ese momento en que me confirmaron que daría la clase, fue que no comenzaría el curso sino hasta la siguiente semana. Así que felizmente, este viernes 27 me puse a preparar mi clase y me lancé en una odisea a comer con un par de amigos que resultó en un atascón en el tráfico y terminó en mi casa a las 9:30 de la noche. Una media hora antes de llegar a mi casa, y aún atorada en el tráfico, me llama la coordinadora de la clase y me dice "la clase se recortó de 5 a 4 sesiones, pero ahora la duración será de 6 horas" . . . yo comencé a sudar frío ¿¡¿¡¿seis horas de clase?!?!?!? oh por Dios ¿qué iba a hacer? La clase estaba programada para comenzar a las 8 de la mañana, en un lugar que se encuentra a mínino una hora de mi casa, por lo que tenía que salíar a más tardar a las 6:30 de mi casa...eso implicaba levantarse a más tardar a las 6...(la coordinadora me dijo que me vería antes de la clase para darme acceso a las instalaciones y algunas indicaciones).
Llegué a mi casa y como pude modifiqué el temario de clase, compacté el material y reduje actividades al mínimo. No tenía otra opción. Comencé a preparar mi clase después de bañarme pero ya era demasiado tarde...escribí y escribí y escribí...todo estaba mal no sabía que hacer. A las 12 de la noche me acosté, lista para dormir solo 5 horas...porque no había podido hacer nada con mi cabello que mostraba signos claros de querer retroceder a los años 70 y convertirse en un aparatoso afro (quizá pudiera pintarlo de colores pero no creí que fuera una buena opción). No dormí nada ¡de nada! A las 5:45 por fin decidí pararme, vestirme, y armarme con una plancha de iones para comenzar la batalla campal contra mi cabello, quien decidió doblegarse ante el poder de mi enojo y se alació.
Corrí como el viento (Tiro al Blanco), en mi guapo y llegué a las instalaciones a las 7:30 . . . no había llegado ni siqueira el perro del velador . . .¬¬ . . . a las 7:45 por fin uno de los guardias me dio acceso al estacionamiento y subí a la cede (así se llama). Un simpático personaje con look de Buki (véase el personaje con el saco café oscuro), me dice que está en mi clase. Yo le comento que lo ignoro, pues la coordinadora me mencionó que habría dos profesoras que comenzaban hoy, y él se retira a su salón de clases. Llegó la coordinadora, me indicó cual era mi salón de clases. Procedí a enchufar toda la faramalla de cables en mi lap lista para dar mi clase y esperé...y esperé ...a las 8:30 llega la coordinadora y me informa amablemente que mis alumnos están refundidos en otro salón de clases, así que vamos a por ellos. En el camino me presenta a otras dos profesoras, muy ad hoc en su rol, señoras grandes, repintarrajeadas, y enfundadas en faldas de lana con sacos y joyería acorde (ohmaigot), yo me sentí una escuincla en mi mal adjudicado rol de profesora. Mi grupo, al que fuimos a rescatar de un salón enorme para posteriormente refundirlos en una pequeña sala, para su disgusto, se componía solamente de 3 personas... el Buki, una mujer que parecía terriblemente fuera de lugar y lo demostraba con una mirada de absoluta vergüenza, y una mujer simpática con 8 meses de embarazo (yo miraba su barriga enorme y sólo esperaba el momento en que comenzara a gritar ¡parto!), llegaron dos alumnos más y dije . . . oh por Dios ¿y ahora qué hago?
El día anterior estuve hablando con mi tía respecto a la docencia. Ella es actriz y me ha dado a lo largo de la vida muchos "tips" para presentarme en público, platicando me recordó una anécdota en la que ambas ayudamos como edecanes traductoras en un congreso (mismo que yo no recordaba) hace muchos años. En plena conferencia magistral, unas 800 personas en la sala, se acerca una mujer americana y me indica que quiere hacer una pregunta a los ponentes, yo tomé el micrófono y estuve trabajando como intérprete entre el ponente y la mujer por aproximadamente 15 minutos. Cuando me recordó el incidente me puse todo lo nerviosa que no me había puesto en ese momento ¿de dónde saqué los w***os para hacer eso? Era casi como si me desdoblara y me convirtiera en otra persona, eso tendría que hacer al día siguiente para esconder mi nerviosismo...
Seis alumnos y yo comenzaba a entrar en pánico, ni me presenté . . . empecé a hacerles preguntas que me inquietaban y no había tenido oportunidad de hacer a la coordinadora, mismas que determinaban al 100% el contenido de mi materia . . .¿tienen que entregar tesis?, ¿ya tienen su conjetura?, ¿cuál es su grado de avance?...obtuve 6 pares de ojos atónitos como respuesta. Las cosas pintaban bien, ¡no sabían ni de qué les hablaba!. Así que procedí a sentarlos en la silla del juicio...prepárense para entrevistarse unos a otros...la dinámica comenzó muy bien...hablaron hasta por los codos y uno a uno fueron saliendo los probables temas de tesis y la clase se fue animando. Llegaron más alumnos... uno en especial tomó control de la clase y aproveché para pasarlo a la silla de los acusados. Mientras ellos seguían platicando animadamente yo escribía todo en el pizarrón...antes de darme cuenta el pizarrón estaba lleno...esto ya parecía una clase.
La coordinadora, al entrevistarme, me advirtió que tenía dos abogados en el grupo que le causaban bastante problema, al escuchar a este personaje parlanchín pensé que sería uno de los abogados...interrogué al grupo y ¡no! ¡los abogados aún no habían llegado!
Viendo la hora pensé que ya era buen momento para comenzar a exponer mis temas, mando la señal de la lap al cañon y . . . EPIC FAIL . . . todo rojo sangre ... dos de mis alumnos eran profesores en la misma institución y comenzaron a quejarse amargamente de TODO lo que habían vivido... yo como alumna quejosa experimentada los dejé hablar mientras peleaba con el cañón. Nos tuvieron que cambiar de aula. Leímos el temario y se quedaron definitivamente espantados con la cantidad de trabajo que hay que hacer (áñeñe), llegaron más alumnos y uno de ellos, ingeniero en sistemas, estaba fascinado porque "usted maestra si usa la tecnología" (ja! jajajaja), me comenzaron a negociar 1 hora de receso porque bajaban a desayunar y el servicio era algo tardado. Al ver mi cara de horror, angustia y desesperación me dijeron "nosotros la invitamos a desayunar maestra"...bajaron ellos a desayunar y yo fui con la coordinadora a echarme un cigarrito. Platicamos largo y tendido y yo me desayuné con los alumnos. Platiqué ahora si, con uno de los abogados y me explicó por qué no habían llegado, habían asesinado a un amigo en común la noche anterior y ellos estaban haciendo guardia para que les entregaran el cadáver. Gulp! La clase siguió tranquilamente, nos dieron las 2 de la tarde y por fin se apareció el otro abogado, se presentó conmigo y eso fue todo.
Yo pasé toda la bendita clase peleando con el pizarrón y el cañón...porque o no se veían las cosas en la pantalla o yo no podía escribir o la pantalla no bajaba, en fin, la clase terminó bien a las 2:30 . . . cuando les dije "muchachos es todo por hoy", me aplaudieron y me dijeron felicidades, y yo moría de vergüenza. Todo había salido bien. Ya soy mayestra oficial :D
Compré una cocacola, y me regresé a mi casa, una larga hora de camino...y esa noche, 18 largas horas de sueño. Ya les iré contando más.

