Ayer...o anteayer, no lo sé, mi noción del tiempo últimamente es terrible. Digamos, uno de estos días, discutí/regañé/hice pomada a un amigo por hablar y dejarse pisotear por una ex-something con quien juró y perjuró que jamás volvería a trabar conversación. Lo siento, me enoja sobremanera ver que tratan mal a mis amigos, que se aprovechan de ellos, juegan con sus sentimientos y los hacen sentir menos de lo que son, mis increíbles y maravillosos amigos. Inserte aquí trapo, cubeta y agua para limpiar la melcocha.
En fin, el tema se me quedó dando vueltas en la cabeza. No voy a entrar al eterno debate de las mujeres que tratan mal a los hombres, y los viceversa del asunto. Más bien me quedó dando vueltas el casi, el hubiera y el principio de incertidumbre.
Tristemente la incertidumbre la asociamos, no sé si por definición o por algún tipo de costumbre, a la falta de información sobre eventos futuros, su posible desenlace y consecuencias. Para mí la incertidumbre es simplemente "no saber", e implica eventos futuros, claro, pero también pasados.
Con los ex novios pasa algo curioso. Una parte de la población (ignoro proporciones), es feliz de tildar al otro de ingrato, ingrata, nalgapronta, calientahuevos, patán. La otra parte, que no es ni por mucho excluyente (uno tiende a fluctuar entre grupos demográficos), es feliz siendo miserable, culpándose de lo que sucedió, preguntándose qué pudo haber hecho distinto, creyendo que no sólo esa persona, si no todas las demás se alejan, y una larga lista de etcéteras. Entre esta larga lista se encuentra uno en especial del que quiero hablar, una pregunta terriblemente incómoda, y que aunada a un episodio de infidelidad, le da al traste a demasiadas cosas, la clásica: ¿me quiso?
Variantes hay infinidad, tantas como la emo-imaginación le de al usuario, pero es una pregunta fundamental, incómoda, dolorosa. Ya no hablemos de amor y de cariño, en todas su variantes e intensidades, es simplemente esa pequeña pregunta. ¿Me quiso?
El truco del juego es que pocos son capaces de contestar esa pregunta, y al final del día ¿importa?
Supongo que sí, y mucho. Esa maldita pregunta es la que nos hace regresar una y otra y una vez más a buscar a la ex pareja, intentando encontrar esa respuesta. Entonces, si yo les hiciera esa pregunta, en nombre de sus ex-parejas ¿qué responderían?
Esa horrenda sensación que tenemos por un momento de "casi" haber encontrado a nuestra verdadera pareja.
miércoles, 25 de agosto de 2010
martes, 24 de agosto de 2010
Más palabras
...cuyo significado siempre se me olvida.
sinécdoque.
(Del lat. synecdŏche, y este del gr. συνεκδοχή, de συνεκδέχεσθαι, recibir juntamente).
1. f. Ret. Tropo que consiste en extender, restringir o alterar de algún modo la significación de las palabras, para designar un todo con el nombre de una de sus partes, o viceversa; un género con el de una especie, o al contrario; una cosa con el de la materia de que está formada, etc.
. . . ¿eh?
tropo.
(Del lat. tropus, y este del gr. τρόπος).
1. m. Rel. Texto breve con música que, durante la Edad Media, se añadía al oficio litúrgico y que poco a poco empezó a ser recitado alternativamente por el cantor y el pueblo, dando origen al drama litúrgico.
2. m. Ret. Empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente les corresponde, pero que tiene con este alguna conexión, correspondencia o semejanza. El tropo comprende la sinécdoque, la metonimia y la metáfora en todas sus variedades.
...creo que vamos a necesitar unas clases de ...¿retórica? :S
p.s. me encantó lo de "el drama litúrgico"
Un dos tres por mí y todos mis amiguitos
No, no se trata del lastimoso regreso de mi antiguo blog, que varios de quienes leen aquí no tuvieron la desgracia de conocer. Así es, queridos lectores, tenía un blog que se llamaba un dos tres por mí. Fue mi primer blog, abierto por ahí del año 2003. Eso significa que tengo aproximadamente ya siete años haciendo uso de estas hermosa plataforma para escribir nimiedades.
Siete años, cómo pasa el tiempo. Bien me decía mi madre "si te pusieras a escribir un libro en lugar de estar chateando en Internet ya hubieras publicado algo". Claro que las palabras "un libro" y "ya hubieras publicado" fueron intercambiadas por "la tesis" y "ya te hubieras graduado".
El primero fue "un dos tres por mí", ignoro si tenía temática. Después le siguió, unos buenos años después, "la esquina del círculo". Intenté darle una temática al segundo, pero ignoro si lo logré.
Siguiendo un poco la temática del post anterior, se podría decir que no soy bloggera, (¿globera?). Escribo desde los 13 o 14 años, no recuerdo bien. Mi profesor de inglés me comentó sobre un taller de escritura creativa que se organizaba por parte de la escuela en la ciudad de Monterrey. Ahí fui, y aquí llegué. Ignoro cuántos de los que fueron a ese taller de lectura siguen escribiendo. En realidad viéndolo en retrospectiva, no escribí mucho en mis épocas de secundaria y preparatoria.
Yo empecé a escribir con más dedicación desde que descubrí Blogger. No, nunca me he cambiado de plataforma, siempre me ha gustado. Me parece sencilla, comprensible, y le he metido mano por donde he querido. Me refiero a mi época de "banner de la semana" que me dio hace unos años. Es una lástima que no haya guardado impresiones de pantallas.
El contenido ha sido variopinto. Nunca he logrado alejarme del todo del "blog de calcetines". Algunas veces logro, con mayor o menor éxito, intercalar algún cuento corto o algún escrito que podría tener una barnizada de "literario", pero eso ocurre ya con menor frecuencia.
Me da gusto que esto no iba a ser "el lastimoso regreso de mi antiguo blog", lo siento me ganó la nostalgia. Todo este relato viene a cuento porque quería explicar que durante todos estos años de uso de la plataforma de blogger, se han ido añadiendo y retirando widgets, formatos, herramientas, todo con el supuesto afán de hacer la vida del blog más...¿qué será? Interactiva, quizá, divertida, duradera, yo qué sé.
La última novedad que encontré, que ni es tan novedosa, es el Feedjit. Por si no lo han visto, está en el sidebar, abajo a la izquierda. Es una lista que indica cada vez que entra alguien al blog. Lo triste es que sólo dice que "alguien" (no sabemos quién), de "tal lugar" (indicado con mayor o menor precisión), entró al sitio hace tantos minutos/horas. Es divertido intentar adivinar quién entró...¿quién será esa persona de Vallarta que se conectó anoche? Ok ya, fui demasiado obvia. Compadezco al la persona que entró ayer de Francia...o tenía la IP alterada, o bien no entendió un carajo y se salió.
A eso iba este post...a decirles ¡ya los vi!
Siete años, cómo pasa el tiempo. Bien me decía mi madre "si te pusieras a escribir un libro en lugar de estar chateando en Internet ya hubieras publicado algo". Claro que las palabras "un libro" y "ya hubieras publicado" fueron intercambiadas por "la tesis" y "ya te hubieras graduado".
El primero fue "un dos tres por mí", ignoro si tenía temática. Después le siguió, unos buenos años después, "la esquina del círculo". Intenté darle una temática al segundo, pero ignoro si lo logré.
Siguiendo un poco la temática del post anterior, se podría decir que no soy bloggera, (¿globera?). Escribo desde los 13 o 14 años, no recuerdo bien. Mi profesor de inglés me comentó sobre un taller de escritura creativa que se organizaba por parte de la escuela en la ciudad de Monterrey. Ahí fui, y aquí llegué. Ignoro cuántos de los que fueron a ese taller de lectura siguen escribiendo. En realidad viéndolo en retrospectiva, no escribí mucho en mis épocas de secundaria y preparatoria.
Yo empecé a escribir con más dedicación desde que descubrí Blogger. No, nunca me he cambiado de plataforma, siempre me ha gustado. Me parece sencilla, comprensible, y le he metido mano por donde he querido. Me refiero a mi época de "banner de la semana" que me dio hace unos años. Es una lástima que no haya guardado impresiones de pantallas.
El contenido ha sido variopinto. Nunca he logrado alejarme del todo del "blog de calcetines". Algunas veces logro, con mayor o menor éxito, intercalar algún cuento corto o algún escrito que podría tener una barnizada de "literario", pero eso ocurre ya con menor frecuencia.
Me da gusto que esto no iba a ser "el lastimoso regreso de mi antiguo blog", lo siento me ganó la nostalgia. Todo este relato viene a cuento porque quería explicar que durante todos estos años de uso de la plataforma de blogger, se han ido añadiendo y retirando widgets, formatos, herramientas, todo con el supuesto afán de hacer la vida del blog más...¿qué será? Interactiva, quizá, divertida, duradera, yo qué sé.
La última novedad que encontré, que ni es tan novedosa, es el Feedjit. Por si no lo han visto, está en el sidebar, abajo a la izquierda. Es una lista que indica cada vez que entra alguien al blog. Lo triste es que sólo dice que "alguien" (no sabemos quién), de "tal lugar" (indicado con mayor o menor precisión), entró al sitio hace tantos minutos/horas. Es divertido intentar adivinar quién entró...¿quién será esa persona de Vallarta que se conectó anoche? Ok ya, fui demasiado obvia. Compadezco al la persona que entró ayer de Francia...o tenía la IP alterada, o bien no entendió un carajo y se salió.
A eso iba este post...a decirles ¡ya los vi!
lunes, 23 de agosto de 2010
Dos más
Hoy comienzo citando un par de extractos de un post...o más bien, para hacer virtud al tema que nos aqueja, un artículo en línea, al que he hecho referencia en varias ocasiones. El siguiente texto fue escrito en Noviembre de 2008 por Hernán Casciari. Para ser más puntuales se trata de la transcripción de una plática.
"[...]
Hace ya bastante tiempo creí descubrir que la primera gran división entre los usuarios que utilizan la herramienta blog es la siguiente: por un lado, había personas que utilizaban la herramienta llamada blog por una razón puntual (la necesidad es anterior a la emergencia); y por el otro lado, había personas que poseían un blog pero todavía no sabían para qué lo necesitaban (la emergencia, anterior a la necesidad).
En el primer grupo (el minoritario) siempre fue un error conceptual llamar a estos usuarios "bloggers". Se llaman, cada uno, del modo que se llamaban antes de utilizar un blog: poetas, informáticos, estudiantes, periodistas, estudiantes de periodismo, fotógrafos, retocadores de fotografías, columnistas, monologuistas, narradores, arquitectos, novelistas, humoristas gráficos, etcétera.
En el segundo grupo (que hasta ayer era el mayoritario) sí hacía falta una definición. Y entonces "blogueros", o "bloggers", pudo ser una de ellas. Se trataba de personas que utilizan las herramientas porque existen las herramientas. Ya después verían qué hacer con ellas. Como ocurre ahora con otras modas.
Por eso digo que nadie, en esta sala, es un bloguero. Estoy seguro de que todos ustedes tienen algo para decir, algo para ofrecer, algo interesante para generar en Internet. La mayoría de ustedes genera contenidos. Y si hoy están aquí, es porque supongo que les gusta hacer lo que hacen. Y me imagino que así lo vienen haciendo desde mucho antes de la aparición de Internet.
[...]
De aquí a uno o dos años, quedarán en pie únicamente los blogs de las personas que tengan algo para decir; pero rebautizados como lo que al fin y al cabo son: páginas y sitios en Internet. El blog perderá su nombre técnico, perderá su contrapeso revolucionario, será una costumbre natural para los que tengan cosas que decir, cosas que hacer, cosas que ofrecer en la Red.
[...]
Y un rato después, sin lastres, sin presiones, sin revoluciones tecnológicas, nos pondremos a trabajar, como siempre, en nuestras obsesiones primarias. A trabajar y a mejorar nuestros oficios de fotógrafos, divulgadores, profesores, escritores, periodistas, poetas, informáticos, arquitectos, estudiantes, humoristas, diseñadores, empresarios, monologuistas y comunicadores."
-Hernán Casciari, orsai.es, Noviembre 2008.
Uso las palabras (arbitrariamente editadas) de Orsai simplemente para revisar la apuesta. Si esto fue dicho en noviembre de 2008, ya (casi) habrán pasado los dos años. La verdad es esa, cada vez me encuentro con menos gente que tiene lo que yo en algún momento llegué a llamar "blog de calcetines", es decir, un espacio para hablar simplemente sobre el color que tenían sus calcetines esa mañana. Triste verdad, hoy esos calcetines y sus respectivos portadores están en Twitter. La bendición es que solamente pueden dedicar 140 caracteres a sus olorosas prendas. De aquellos pocos blogs, o sitios, o como formalmente sea que les debemos llamar, que sobreviven a esta pandemia mortal generalizada encontré dos que se añaden a la lista:
Me gustó el contenido, pero más que nada, me gustó la ortografía. Podemos ir y venir en redes sociales, se puede argumentar largo y tendido sobre la mutabilidad y evolución del lenguaje, los cambios sociales, las nuevas tendencias y usos de la tecnología, pero al final del día sigue siendo una aberración y una marranada lo que hacemos con el lenguaje. Si las razones para crear una ll, una b y una v, una ch, una q seguida de u, no fueron válidas en su momento, lo siento señores, son válidas ahora, y si no tuvieron su razón de ser al crearse, la tienen ahora. En algún momento, seguramente, cambiarán las reglas ortográficas, todo es parte del movimiento perpetuo de las cosas, pero sólo pueden romper las reglas aquellos que las respetan, las entienden y las utilizan. ¿Por qué me molestan tanto las faltas de ortografía? Porque son una falta de respeto al tiempo de los demás. La gente que no tiene consideración por la forma que se escriben las cosas creen que, dado que ellos "entienden" lo que escribieron, cualquier otra persona lo va a entender. Cosa poco acertada en la práctica, ya que quienes intentamos "dialogar" con ellos debemos invertir el doble de tiempo en leer sus desechos del lenguaje.
Sin ir más lejos, escribir "k" (léase que), en lugar de que, equivale a escribir IIII o **** en lugar de 4. Se trata de signos y símbolos que contienen una serie de significados detrás (y dentro) que ya están grabados en la memoria,y que existen por la simple y sencilla razón de simplificar la vida. Si esa forma de hablar/escribir al menos fuera consistente, y conformara en una especie de jargon o jerga aprehensible, iría de acuerdo, pero se trata nada más y nada menos que de la pereza absoluta, incuestionada, irrazonable (por no haber sido razonada), e inculta de una generación...francamente perdida.
Todo este discurso y berrinche no era más que para promocionar dos nuevos blogs. En fin, lean, y me platican.
M
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