miércoles, 24 de marzo de 2010

De un lado a otro de la barda

Como sigamos así este blog se va a tener que rebautizar plagiariamente como "De Metal a Corbatas", porque ya me la paso contando cosas del trabajo.  En realidad no sería de metal a corbatas, porque ni soy metalera ni uso corbata, sería algo así como "De la Hueva al Trabajo", cosa que tampoco sería tan acertada porque ni estaba tirando hueva, ni trabajo tanto (acá echo más hueva que en mi casa). 
En fin, el cambio fue drástico, no sólo por las diferentes actividades, si no porque el ambiente de las dos escuelas (en la que estudié y en la que trabajo), es diametralmente distinto.  Al final del día me atrevo a decir que ambos son particularmente especiales, pero eso no resta las diferencias que he encontrado.  Les platico dos como ejemplífico.
 
En mi escuelita de antes (donde estudié), tienen al rededor de seis pastores belga (unos como pastor alemán pero a dieta), entrenados para protección y ataque, los cuales andan paseando por todos lados del campus "vigilando" con sus respectivos manejadores.  La semana pasada que fui a uno de los edificios de salones a aplicar un muestreo de cuestionarios (aquí en la nueva escuelita), y sorpresa, que veo a un manejador con un pastor belga.  Me emocioné mucho, porque los perros de mi antigua escuelita están muy bien entrenados, son tranquilos, y te puedes acercar a que te den la pata y te saluden.  Cuál no fue mi sorpresa cuando me acerco al perro del edificio de salones, pidiendo, como es protocolario, el permiso del manejador para acercarme, y sácalas, que el perro descaradamente se embeleza olisqueándome y dándome empujones.  Me quedé de a 6.  Primero porque me pareció extraño que el perro estuviera adentro de las aulas (un perro de ataque se puede disparar con muchos estímulos, por más bien entrenado que esté), y en segundo lugar porque los perros de ataque no tienen permitido hacer eso a menos que les den la orden o los "saquen a juego".  El tipo sonríe (el manejador), me da las buenas tardes y continúa con su ronda, cuando lo veo de espaldas, el chaleco que traía decía "binomio canino antidrogas".  Casi suelto la carcajada.  Allá tienen perros de ataque y protección, acá tienen perros esniferos xD para detectar si los chavos banda traen drogas. 
Evidentemente, las diferencias entre los alumnos de una y otra escuela los puedes notar en "la facha", de primera vista y de primera mano.  Les comentaba que me he encontrado especímenes curiosísimos, como una bandita de unos 4 o 5 chicos con el cabello largo, negrísimo y lacio, y con los ojos delineados en negro en la parte de abajo del ojo (no eran emos, eran otra cosa rara, porque aparte, ni de negro andaban, uno traía una camiseta de la selección de futbol). Obviamente encuentras tipos tatuadísimos y con N mil perforaciones por todos lados, y chavitas con escotes hasta el ombligo y ropa "no muy elegante" xD.  A un lado del edificio donde está mi corral está la zona de fumar, y ahí se aplasta un grupito bastante simpático de chavos metaleros.  Ya saben, mata larga, barba mal rasurada, vestidos de negro, camisetas de Megadeth, Motorhead, Judas Priest, cadenas, zapatos pesados y pinta de que te van a golpear y dejar hecho pomada, el estereotipo completo.  Lo primero que pensé cuando los vi fue "ok, dijeron zona de fumar, pero no dijeron qué se puede fumar acá."  La historia quedó ahi, ayer los vi escuchando canciones de Stratovarius en un celular.  El día de hoy, uno de ellos traía una guitarra, yo prendí mi cigarro y me senté a verlos.  De rato, el que traía la guitarra grita "Eeeeeeh, pinche puto ven para acá."  Pinche puto contesta "No, pinche ojete, me vas a pegar otra vez," ok, hipótesis 1 comprobada, si son golpeadores jajaja.  Tipo de la gitarra re-invita "Aaandale pinche maricón, te juro que ahora no te pego, ¿o quién trae la lira?"  Total, se acerca "pinche puto", con otra guitarra (acústica, muy cool por cierto, negra con unos dibujos rojos escarlata), se sientan juntos y empiezan a tocar distintos acordes hasta que el sonido se unifica y empiezo a identificar una melodía que extrañamente me parece familiar...y que los dos metaleros se arrancan a cantar desentonadísimos y con una pronunciación espantosa... "Kiiiiiiiss meeeee, out of the bearded barley, nightly, beside the green green grass, swing swing, swing the spinning step..." Lo único que evitó que soltara la carcajada fue el miedo a una golpiza.  Me rompieron el parardigma, el estereotipo y antes no me rompí el botón del pantalón de tanto reírme cuando subí a la oficina. 
En fin, creo que es hora de que regrese a trabajar.  A ver si al rato les cuento más.  Si quieren platicar conmigo estoy en el chat adentro del gmail.  Por cierto, este post y el anterior subieron desde el correo electrónico así que si salen descuadrados lo siento, ya llegaré y los arreglo. 
Chus, M

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