Hoy comienzo citando un par de extractos de un post...o más bien, para hacer virtud al tema que nos aqueja, un artículo en línea, al que he hecho referencia en varias ocasiones. El siguiente texto fue escrito en Noviembre de 2008 por Hernán Casciari. Para ser más puntuales se trata de la transcripción de una plática.
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Hace ya bastante tiempo creí descubrir que la primera gran división entre los usuarios que utilizan la herramienta blog es la siguiente: por un lado, había personas que utilizaban la herramienta llamada blog por una razón puntual (la necesidad es anterior a la emergencia); y por el otro lado, había personas que poseían un blog pero todavía no sabían para qué lo necesitaban (la emergencia, anterior a la necesidad).
En el primer grupo (el minoritario) siempre fue un error conceptual llamar a estos usuarios "bloggers". Se llaman, cada uno, del modo que se llamaban antes de utilizar un blog: poetas, informáticos, estudiantes, periodistas, estudiantes de periodismo, fotógrafos, retocadores de fotografías, columnistas, monologuistas, narradores, arquitectos, novelistas, humoristas gráficos, etcétera.
En el segundo grupo (que hasta ayer era el mayoritario) sí hacía falta una definición. Y entonces "blogueros", o "bloggers", pudo ser una de ellas. Se trataba de personas que utilizan las herramientas porque existen las herramientas. Ya después verían qué hacer con ellas. Como ocurre ahora con otras modas.
Por eso digo que nadie, en esta sala, es un bloguero. Estoy seguro de que todos ustedes tienen algo para decir, algo para ofrecer, algo interesante para generar en Internet. La mayoría de ustedes genera contenidos. Y si hoy están aquí, es porque supongo que les gusta hacer lo que hacen. Y me imagino que así lo vienen haciendo desde mucho antes de la aparición de Internet.
[...]
De aquí a uno o dos años, quedarán en pie únicamente los blogs de las personas que tengan algo para decir; pero rebautizados como lo que al fin y al cabo son: páginas y sitios en Internet. El blog perderá su nombre técnico, perderá su contrapeso revolucionario, será una costumbre natural para los que tengan cosas que decir, cosas que hacer, cosas que ofrecer en la Red.
[...]
Y un rato después, sin lastres, sin presiones, sin revoluciones tecnológicas, nos pondremos a trabajar, como siempre, en nuestras obsesiones primarias. A trabajar y a mejorar nuestros oficios de fotógrafos, divulgadores, profesores, escritores, periodistas, poetas, informáticos, arquitectos, estudiantes, humoristas, diseñadores, empresarios, monologuistas y comunicadores."
-Hernán Casciari, orsai.es, Noviembre 2008.
Uso las palabras (arbitrariamente editadas) de Orsai simplemente para revisar la apuesta. Si esto fue dicho en noviembre de 2008, ya (casi) habrán pasado los dos años. La verdad es esa, cada vez me encuentro con menos gente que tiene lo que yo en algún momento llegué a llamar "blog de calcetines", es decir, un espacio para hablar simplemente sobre el color que tenían sus calcetines esa mañana. Triste verdad, hoy esos calcetines y sus respectivos portadores están en Twitter. La bendición es que solamente pueden dedicar 140 caracteres a sus olorosas prendas. De aquellos pocos blogs, o sitios, o como formalmente sea que les debemos llamar, que sobreviven a esta pandemia mortal generalizada encontré dos que se añaden a la lista:
Me gustó el contenido, pero más que nada, me gustó la ortografía. Podemos ir y venir en redes sociales, se puede argumentar largo y tendido sobre la mutabilidad y evolución del lenguaje, los cambios sociales, las nuevas tendencias y usos de la tecnología, pero al final del día sigue siendo una aberración y una marranada lo que hacemos con el lenguaje. Si las razones para crear una ll, una b y una v, una ch, una q seguida de u, no fueron válidas en su momento, lo siento señores, son válidas ahora, y si no tuvieron su razón de ser al crearse, la tienen ahora. En algún momento, seguramente, cambiarán las reglas ortográficas, todo es parte del movimiento perpetuo de las cosas, pero sólo pueden romper las reglas aquellos que las respetan, las entienden y las utilizan. ¿Por qué me molestan tanto las faltas de ortografía? Porque son una falta de respeto al tiempo de los demás. La gente que no tiene consideración por la forma que se escriben las cosas creen que, dado que ellos "entienden" lo que escribieron, cualquier otra persona lo va a entender. Cosa poco acertada en la práctica, ya que quienes intentamos "dialogar" con ellos debemos invertir el doble de tiempo en leer sus desechos del lenguaje.
Sin ir más lejos, escribir "k" (léase que), en lugar de que, equivale a escribir IIII o **** en lugar de 4. Se trata de signos y símbolos que contienen una serie de significados detrás (y dentro) que ya están grabados en la memoria,y que existen por la simple y sencilla razón de simplificar la vida. Si esa forma de hablar/escribir al menos fuera consistente, y conformara en una especie de jargon o jerga aprehensible, iría de acuerdo, pero se trata nada más y nada menos que de la pereza absoluta, incuestionada, irrazonable (por no haber sido razonada), e inculta de una generación...francamente perdida.
Todo este discurso y berrinche no era más que para promocionar dos nuevos blogs. En fin, lean, y me platican.
M
Sigan a Guso... :D en twitter también tiene buena ortografía
ResponderEliminarEs un lata leer "k" y aberraciones sin vocales que se quieren hacer pasar por palabras, los textos con mayúsculas y minúsculas intercaladas son una vomitada visual.
ResponderEliminarNo se pide perfección, a cualquiera se le va un errorsito, pero sí esfuerzo.
Quizá cambiarán cuando se les obligue y esto es, evitando leerlos.
PD: !Creo que conozco a Juan!
PD2: Creo que no... xD
ResponderEliminarYo no puedo decir mucho =# (horrografíaXD)
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