viernes, 26 de noviembre de 2010

November Rain

Ni siquiera ubico la canción, sólo sé que hay una que así se llama una rola.  Tampoco llueve en Noviembre en la Ciudad de México, si el loco clima permite un poco de citidianeidad y coherencia entre las estaciones y el mes del año.  Ya sólo quedan un par de días del mes, hoy es quincena, también.  Todo pinta para uno de esos días extraños, surreales, donde el tiempo no corre igual, a veces no corre del todo. 
Sangrons es el segundo restaurante que visito hoy, probablemente no sea el último.  Andamos a la caza de la red inalámbrica, del tiempo, de los tiempos, del momento. 
Hoy toca ronda de hospital, esperemos que sea sólo eso, una ronda de hospital.  ¿Por qué este año nos ha tocado lidiar de esta forma con la salud, con la muerte, con la enfermedad?
¿Qué van a hacer para Navidad, para Fin de Año?, ¿se llevan buenos recuerdos de este año?  Falta un mes, lo sé, pero ya dan ganas de darle carpetazo a este año y ponerse a reflexionar.  Claro los hay quienes esperan que todavía este mes nos traiga buenas sorpresas.  Quizá, si el último mes del año fuera marzo, o agosto, o cualquier otro mes que no fuera diciembre, que siempre le pone la cereza al pastel de las desgracias, con los putos pinos de navidad, las pinches esferas y mamadas anexas. 
Y yo traigo a cuestas un montón de recuerdos, que, maldita irónica la vida, me está haciendo volver a vivir.  Como si no hubiera pasado el examen de cálculo y lo tuviera que volver a tomar, cuando ni siquiera me enteré que no había aprobado, y tampoco me enteré que iba a tener que tomarlo otra vez...y sin estudiar. 
No me gusta echarle la culpa a la vida, la verdad es que nosotros la complicamos bastante, pero luego hay cosas que a una no le cuadran. Aunque uno las juegue, la vida sigue repartiendo las cartas, y se está pasando de lanza.  No por malas, sino por muchas.  Mucho cansa, mucho bueno, mucho malo, poco sueño y poco encanto, cansa. 
A ver ahora qué se les ocurre para este fin de semana. 

1 comentario:

  1. No quiero volver a vivir un año como este, ya, a la chingada y que venga el que sigue. Toleraré las lucecitas cagonas, los cantos "alegres" y los comerciales melosos. Lo bueno que falta poco. :)

    ResponderEliminar