jueves, 17 de febrero de 2011

La Cabalgata de las Valkirias

Pues sí, creo que a estas alturas ya todos saben que regresé sana y salva de mi viaje por la Ruta del Narco.  Todo salió mejor que bien, muchas sorpresas hubo y mucho shopping.  En efecto mis queridos dos lectores (triste que no puedo decir mis cuatro lectores como el difunto Germán Dehesa, que descanse en risa y felicidad), me fui de shopping con la jefa, ¿se acuerdan?  Pues fue la pura sabrosura.

Pero vamos por partes.  Todo empezó el viernes 4 de febrero a las p*u*t*a*s 4 de la mañana.  Había viajado un par de meses antes por Interjet y apenas alcancé a abordar el avión, aún cuando llegué dos horas antes de la salida del vuelo.  Así que esta vez me armé de valor y llegué 2 horas y media antes.  Fracaso total.  Habían ya remodelado la zona de documentación y registro, y sólo me tardaron 15 minutos, así que pasé dos horas picándome los ojos y peleándome con las pendejas tipas de la aerolínea que no me confirmaban la puerta de abordaje.  Levantarse tan temprano no hubiera sido tanto problema si no me hubiera dormido a la 1 de la mañana buscando mi chamarra para nieve, mejor conocida como "el elipin", porque parece un sleeping bag, me llega hasta las rodillas y fácilmente podría quedarme dormida con esa chamarra puesta sin mayor problema.  El problema fue que estaban anunciando temperaturas bajo cero en el norte, así que había que prepararse. 

Total, que llegué a Monterrey a las 8 de la mañana, y en efecto, estaba haciendo un frío de la p*u*t*é*r*r*i*m*a madre.  Me lancé a campus Cumbres y estuve ahí esperando a la jefa como 3 horas a que terminara su junta.  Mientras terminaba yo también unas cosas que tenía pendientes.  Terminando eso fuimos a revisar unos salones para clases, en el frío inclemente, y de ahí a comer. Nos estaba esperando en el hotel una amiga de mi jefa que yo ya conocía y que me cae re bien.  He de aclarar que a esta amiga le encantan los Casinos, y en lo que mi jefa y yo comíamos, ella se quedó a jugar en un Casino que está a lado del hotel.  Cuando la volvimos a encontrar había ganado no sé cuántos miles de pesos, venía toda contenta.  Nunca he jugado en un casino, ¿qué se sentirá ganar? 
Hicimos aproximadamente 6 horas de Monterrey a Reynosa, no les voy a contar por qué, sólo baste decir que tomamos demasiada agua antes de salir y había muchísimas gasolineras en el camino.  Los retenes le hicieron los mandados a mi jefa, nomás les hacía ojos furiosos y nos dejaban pasar sin problemas.  La parte fea fue cuando llegamos al puente para "cruzar" al otro lado.  Tres horas, treeeeeeeeeees putas horas esperando en la fila para cruzar a los Estados Unidos.  La mar de aburrido, mi jefa y su amiga ya se estaban poniendo punks.  Para pasar ni siquiera vieron nuestros pasaportes.  Aún con todo, llegamos a las 11 de la noche a nuestro destino . . . e inmediatamente, al son de ¡Wal-Mart está abierto las 24 horas!, mi jefa dio el grito de batalla para el shopping.  
Es impresionante la cantidad de pendejadas que compra una cansada, a las 11 de la noche y en un estado semi-inconsciente.  De hecho anoche me encontré la última de las pendejadas que compré, una caja como de 15 cms de largo y 10 de alto de Nerds, de todos los sabores y colores (que no, que no convido, ¿no ven que soy bien envidiosa?).  

El día siguiente, y el que siguió no fueron la excepción.  Fue correr para un lado y para otro, de tienda en tienda, peleando con los del banco porque me habían bloqueado la tarjeta de crédito, peleando con Karasu por mensajes porque no se decidía cuáles juegos quería, y todo el reventón.  Todos los días terminábamos a las 11 de la noche botando las cosas en el cuarto, yendo a cenar, y terminando de acomodarlas en las maletas...obviamente para el último día tuve que comprar dos maletas extras.  Compré hasta una batidora (no pregunten), misma que anduve paseando para todos lados hasta que llegó a mi casa.  Terminábamos con dolor de patas y de cartera.  De verdad entendí el concepto de "usar la tarjeta hasta que se le borren los números", ¡qué barbaridad!  Estaré endeudada hasta la próxima vida.  Dios bendiga al sistema bancario (no debí haber dejado que me desbloquearan la tarjeta). 

Ese fin de semana fue todo un éxito la verdad, no hubo ningún problema con la jefa y con la amiga, nos coordinamos perfecto, hasta terminábamos de planchar la tienda al mismo tiempo.  Realmente parecía que al entrar a la tienda sonaba La Cabalgata de las Valkirias de Wagner, y chacháaan, a arrasar con la tienda.  Jamás en mi vida había gastado, yo sola, tanto dinero, y me había sentido tan bien.  Además, la amiga de la jefa fuma, y como ibamos en su carro, podíamos fumar también en el camino, la pura sabrosura, el relax y las risas.  Pasamos horas riéndonos, presumiendo compras, y escogiendo cosas.  Ahora entiendo por qué a las mujeres les gusta tener amigas, ¿dónde me consigo amigas así?, ¿quién se apunta?

Espero que la próxima vez me inviten también, prometí ya no comprar cosas bromosas como la batidora.  De regreso en el auto yo no me veía en la parte de atrás.  Estaba rodeada de maletas, cajas (de la batidora), colchas y almohadas.  Fue de lo más divertido.  El lunes me llevaron a Nuevo Laredo y me tiraron con mis chivas en el hotel.  De ahí seguí la aventura yo solita, pero esa es otra historia, que les contaré...después. 

2 comentarios:

  1. que bueno que regresaste bien y con montones de cosas :D (¿pediste en macys tu tarjetita de mexican visitor de descuento?), es genial eso!!, yo me preparo para ese evento tan sensacional del shopping cada primavera y época de thanksgiving... es la onda, y para el cansancio de pies, nada mejor que el carrito eléctrico en el walmart open las 24 hrs. digo pa seguir comprando cómodamente (véase en el apartado anita de shoppin).

    ResponderEliminar
  2. Al fin, ¡todo el chisme del shopping! lo estuve esperando. Lo gacho es que no puedo preguntar por la batidora. Está bien gastarse todo, al final para eso te matas trabajando y si te sientes bien, pues qué mejor. Hay que darse gusto aunque sea una vez al año.
    Acá el Walmart también abre 24 hrs. aunque no vende cosas divertidas.

    ResponderEliminar