viernes, 18 de marzo de 2011

De la idea a la imagen del personaje I

Hablando de posts de "contenido", Alias-Writer lanzó al aire una propuesta interesante.  La pregunta de fonodo es de cierta forma el proceso de creación de personajes.  Los pongo en contexto.

"En lo que a mí respecta, "crear" personajes nuevos me parece una tarea contraproducente. ¿Por qué? La literatura de por sí ya es una gran mentira, pese a que está basada en el mundo real; si somos sinceros con nosotros mismos al escribir, veremos que muchos de nuestros personajes no son más que reminiscencias de nuestra propia personalidad o la representación simbólica de nuestros familiares y amigos; bajo este contexto, "crear" un personaje supone añadir una mentira más a la maraña, mentirnos a nosotros mismos para meter a la fuerza a un personaje que no cuadra con la trama."

Finalmente el reto o la pregunta es lo siguiente:

"¿Cómo crean ustedes sus personajes? ¿Qué tanto han puesto de ustedes mismos en sus protagonistas? ¿Y en los personajes secundarios?"

No me atrevería ni por asomo llamar a la literatura "una gran mentira", sé que algún autor ya trató este tema pero no me quiero arriesgar a discutirlo hasta no tener la fuente exacta.  Mejor ataquemos la pregunta que nos sugiere, la creación de personajes.

Yo sí he tomado cursos de Escritura Creativa, así los llaman.  El primero lo tomé a los 14 años y el último a los 20titantos (ya no me acuerdo veinticuántos tenía, se me desdibujan esos años).  Conozco bien, por lo tanto, el ejercicio al que se refiere Alias Writer, y no sólo ese, sino otro tipo de ejercicios para crear ambientes, contextos y combinaciones de ellos.  Algunos de los materiales incluso los conservo, aunque están amarillos.

Creo, sí, como Alias, que muchos de estos Talleres pueden volverse un "fiasco", pero como el tema no son los talleres en sí, sino la creación de personajes omitiré la explicación de todo lo que conlleva un taller de escritura.  Lo que sí voy a decir es que todo lo que aprendí en esos talleres me convirtieron en una Editora Nazi de Porquería.  Seb puede dar fe, como sobreviviente (apenas) de mis torturas, de lo ruda que puedo llegar a ser en términos de coherencia, profundidad de personajes y por supuesto, ortografía y redacción.

Hay un precepto en la creación de personajes que siempre me pareció interesante, y que está muy ligado a las distinciones que se hacen no sólo respecto a la Literatura Masculina y Femenina, sino también a la llamada Gran Literatura y "la plebe".  Este planteamiento habla sobre los "personajes universales", es decir, personajes casi arquetípicos en la literatura que reflejen no a una persona, sino un humano universal.  Podemos hablar durante horas sobre personajes como el Otelo de Shakespeare o el Raskolnikov de Dostoievsky, al final quedamos con personajes que fueron construidos, si no contestando una serie de preguntas preestablecidas, sí a través de una aguda capacidad de observación de lo que a los críticos y entendidos les da por llamar "la condición humana".

No encuentro cómo explicar este tipo de personajes de otra forma que no sea a través de los actores.  Hay actores tan plásticos que pueden convertirse en cualquier personaje, pero esto sólo lo logran "los grandes".  En las entrevistas que he visto con estos actores, reiteradamente hablan sobre conocer los detalles del personaje.  Básicamente lo que nosotros observamos durante el transcurso de la película es sólo un fragmento  de ese personaje, o de su vida, o de su historia, pero el actor debe conocer todo sobre esa vida, debe escribir, crear, conocer, vivir, absorver todo lo que recrea al personaje.  Al final, se trata precisamente de responder a esa lista de preguntas de la que Alias habla con tanto desprecio.  Pero sólo el gran actor  es capaz de responderlas de manera que cada diálogo, cada mirada, cada palabra sea coherente con una historia, tenga sentido y propósito, aunque sólo ellos lo sepan.

La cuestión acá es, que esas preguntas son solamente una herramienta, son agua que sólo hará crecer algo si hay ya una semilla enterrada.  Hay veces que, cuando los mortales escribimos, como bien comenta Alias en su post, esbozamos nuestros personajes pensando en rasgos de nosotros mismos, lo que no somos, quisiéramos ser, o incluso utilizando amigos, enemigos, familiares y todo personaje cuanto se nos pone en frente.  La diferencia es que las preguntas del guión previo las vamos contestando conforme se desarrolla la historia, dentro de una coherencia que "intuimos", no preguntamos directamente ¿de qué color tiene el cabello?  Simplemente en algún momento cruza por nuestra mente "no, no tiene sentido que sea rubio", y hacemos el ajuste automáticamente.

Entonces, para finalizar esta primera entrega, respondo a la pregunta de Alias.  ¿Cómo creo a mis personajes?  De las dos formas, con guión y sin guión.  Cuando lo hago sin guión por supuesto que estoy pensando en versiones de mí, y de mis amigos, y no siempre las logro tan bien como yo quisiera.  Hay personajes para los cuáles precisamente no me atrevo a contestar todas esas preguntas, y se quedan en esa superficialidad que nunca logra la coherencia, como pasa con el personaje de Hatsikan, en Al final del día, a quien me falta crecer y ahondar.

Por otro lado, cuando creo desde un inicio por preguntas, no es porque quiera "meter a la fuerza" un personaje, sino porque necesito que se juegue un rol, y construyo personajes que llenen una función específica y apuntalen ciertas partes de la historia.  Eso hice precisamente con el personaje de Adrián, en Mercenarias y Mecenas.  Simplemente necesitaba un personaje con un poco de background, un poco de espacio para jugar con sus intenciones (que yo tengo claras y le dan justificación a sus actos en la historia, pero no necesariamente explicito).  Otro ejemplo de crear personajes a través de llenar "listas de preguntas", es el dragón en la historia de Cinco.  La respuesta a estas preguntas de contexto precisamente desencadenó la escritura de un capítulo completo que incluye toda una historia dedicada sólo a este personaje.  Irónicamente es un personaje que nació con la historia, no estaba contemplado en la idea general, y por lo mismo necesité de estas preguntas para enfocar y hacer crecer este personaje.

Creo que por esta entrega es suficiente, vamos abriendo el debate.  Le paso la batuta a Hely.

Por cierto, si alguien es nuevo aquí y quiere acceso a las historias, por favor DM @marianyelmar o dejen un mensaje aquí.

2 comentarios:

  1. Muy bien, mi joven colega. He quedado sorprendido. Estoy completamente de acuerdo con lo de "el llenado intuitivo" que se hace de la lista. De hecho, no lo había considerado, pero concuerdo contigo. Respecto al curso... ¡cuándo empezamos! Hagamos algo interesante. Podríamos ser el "Instituto JAMÓN para Jóvenes Escritores Atolondrados". ¿Por qué JAMÓN? Porque sus míticos fundadores fueron HAM: Helyan-Alias-Marian (se me ocurrió ese orden por chistoso, jejeje).

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  2. Distintos métodos y al final funcionan. Así que no hay que ponerse quisquillosos, el resultado es lo que cuenta.

    ¡Ándale! Ya tenemos nombre, ¿cuál es el siguiente paso?

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