martes, 20 de abril de 2010

Ciencia Científica

En lo que comía me topé con esta curiosidad...no quería dejar de compartirla con ustedes, no cabe duda que somos la causa de todos los males . . .

EL UNIVERSAL 
MARTES 20 DE ABRIL DE 2010 


BEIRUT (AP).— Un importante clérigo islámico iraní aseguró ayer que las mujeres que lucen ropas reveladoras y son promiscuas, son la causa de los sismos.

Irán es uno de los países más dados a terremotos en el mundo y la inusual explicación del clérigo sigue a una predicción del presidente Mahmud Ahmadineyad, de que un sismo sacudirá Teherán, por lo que muchos de sus 12 millones de habitantes deberían reubicarse.

"Muchas mujeres no se visten recatadamente... llevan a hombres jóvenes por el mal camino, corrompen su castidad y diseminan el adulterio en la sociedad, lo que, en consecuencia, aumenta los terremotos", dijo el Hojatoleslam Kazem Sedighi, citado por la prensa iraní.

Las mujeres en la república islámica están obligadas por la ley a cubrirse de la cabeza a los pies, pero muchas, especialmente las jóvenes, hacen caso omiso a algunas de las restricciones y lucen abrigos ceñidos y pañuelos que dejan ver gran parte del cabello.

"Qué podemos hacer para evitar quedar sepultados bajo los escombros?", preguntó Sedighi durante un sermón el viernes. "No hay otra solución que refugiarnos en la religión y adaptar nuestras vidas a los códigos morales del islam", agregó.

http://www.eluniversal.com.mx/internacional/67256.html


jueves, 15 de abril de 2010

Time quakes

Llega un momento, un instante, para muchas personas, o quizá para todas pero no siempre se da uno cuenta de ello, en el que hay que dar una vuelta equivocada.  Así la llaman muchos, otros tantos, que parecen mayoría, dicen que hay que tomar el camino correcto.
Sea como quiera que fuere, llegó un momento en mi vida en el que me enfrenté a un cuento de hadas bastante real, lleno de hadas, santos y batallas.  La realidad entraba a cuento al ver que simplemente era un moderno cuento de hadas, de esos que están tan de moda últimamente, que no tienen final feliz.  De esos cuentos en los que el príncipe es el villano, el malo nos ayuda, y la adoptar la figura del martirio no es opción.
A fuerza de recorrer tantas veces el mismo camino ya lo tenía aprendido de memoria, tan era así que me cansaba, y me desesperaba, pero de cierta forma tenía esa comodidad que proviene de la costumbre.  La última vez que me dijeron que iba a recorrer ese camino de nuevo me sentí triste, pero simple y sencillamente no vi otra opción, era una promesa que me había hecho a mí misma.  Poco a poco, caminando, me fui dando cuenta que los atajos, el paisaje, las piedras, el camino era otro.  Da miedo, mucho miedo, incertidumbre, emoción.  Es otro, al menos en lo que va del camino, y es sorprendente.  De estar en un cuento, vivirlo, sentirlo, refugiarme en él, pasé a algo que pudiera llamarse realidad, que es lo más cercano a la realidad que he estado en mucho tiempo.  En los cuentos yo podía ser quien quisiera, y eso siempre fue algo tremendamente, en la realidad puedo ser quien yo soy, y se siente muy bien.  Irónicamente, en esta realidad las cosas sí son lo que debieran ser, y es un tanto desconcertante.  Me da miedo, no reconozco el camino y al mismo tiempo tampoco me conozco a mí misma, reacciono distinto y ya estoy diciendo disparates.  Me he encontrado ahora con una mano amiga, un abrazo cálido, una voz distinta a la mía en lugar de un eco, una verdadera compañía.  Que lea quien quiera leer, que entienda quien pueda.  Ojalá pudiera ser aún aquella que escribía tanto, que escribía todo eso, porque ahora debería ser cuando, pero al menos lo intento.

miércoles, 14 de abril de 2010

Notas

Que el tango había de ser llevado de Francia a un país latino, que no sólo tenía que ver con la ubicación geográfica, si no con una cuestión más allá.  Que el tango tenía que ser llevado a un lugar donde la racionalidad no había alcanzado a tocar a fondo el sexo, una lógica del pensamiento que buscaba erradicar la magia, convirtiéndolo en una simple transacción, monetaria y de fluidos corporales, un simple rato libre.  Que el tango, para que cobrara sus proporciones majestuosas, tenía que nacer verdaderamente al cobijo de una cultura donde el sexo tenía todavía algo de ritual, algo de madre tierra, algo místico y ancestral, una sexualidad desbocada cuya brida se componía de los recortes, distancias obligadas y ritmos cortados del tango, y que se desbocaba en el fuego a la media noche, la hoguera de un ritual de adoración divina.  

Notas para Mercenarias y Mecenas, antes que se me olvide. 

martes, 6 de abril de 2010

El mago

Hoy conocí a otro personaje peculiar en el trabajo.  En esta ocasión se trata de uno de los "chavos" que ayudan en las labores de limpieza de la oficina. Básicamente están limpiando cada instante (a mí me toca que vacíen mi bote de basura hasta 4 veces en el día).  Ya lo había visto un par de veces.  A pesar de vestir el uniforme reglamentario de su equipo de trabajo, resalta por entre los demás.  Desde hace rato me di a la tarea de fijarme bien a bien qué es lo que le hace resaltar, fuera del cabello, que trae un poco largo.  Hoy por la mañana que estaba bajando por el elevador con otra de las personas de la oficina, venía a las carreras.  Mi compañero le preguntó por su esposa, a lo que el chavo contestó que está mejor, pero que estaba llegando tarde a su trabajo.  Si hay algo que hace bien mi compañero de trabajo es echar pestes, así que procedió inmediatamente a despotricar contra el transporte público, agregando que es peor todavía el de Estado de México.  El chavo se ríe y le explica que él viene precisamente de Estado de México, pero justo antes de que mi compañero comience a despotricar de nueva cuenta, lo interrumpe y dice con una sonrisa "pero ya llegué, que es lo importante."
A mí me llamó la atención este comentario porque eso es lo que lo hace tan notorio, siempre que lo veo, está contento.  Además, se trata de esa "felicidad" o de ese "contento" que te hace sentir o pensar que esa persona sabe algo que tú no.  
El día de ayer por la tarde tuvimos una fantastifabulosa junta pendeja con el Chief Great Leader en el auditorio, donde nos citaron a todos y nos hicieron "integrarnos" a los nuevos (llámese pasar la vergüenza de presentarnos) al equipo de trabajo, y estuvimos platicando babosada y media.  Al salir, me alcanza un señor (ya grande o al menos está muy encanecido), que anda por todos lados presentándose con mediomundo, y me comenta "sigues trabajando acá y no has perdido la sonrisa" (ni cuenta que venía sonriendo, seguro he de haber ido pensando cualquier babosada).  Para como soy seguramente la "sonrisa" me va a durar menos de un mes, esto se está poniendo tupido y simplemente no me acostumbro a estar encerrada ni en el edificio ni en el corralito.  
El caso es que, aparentemente los tiempos de mi narrativa ya se fueron al diablo, pero aquí vamos.  Hoy a mediodía estaba abajo, afuera del edificio, con el mismo compañero de la oficina y otra persona.  Cuando veníamos de regreso para el elevador, nos intercepta este chavo de limpieza de forma bastante enérgica y nos pide que aguardemos y prendamos un cigarro.  Antes de que alcancemos a hacerlo, nos muestra que tiene uno a medio fumar en el bolsillo, pide un encendedor prestado y poniendo el filtro en su mano izquierda procede a prenderlo.  Lo sostiene frente a sí, abajo y con el brazo extendido levemente al frente, lo retira a un lado y con unos pases mágicos, simula tener el cigarrillo en la mano derecha (que está vacía), y exhala el humo por la boca.  Repitió esta dinámica un par de veces, fue de lo más divertido.  Parecía que se estaba fumando el cigarro sin fumarlo.  La mayoría de ustedes, me imagino, ya habrán adivinado en qué consiste el truco, o lo han visto un par de veces.  Yo sé que los tres espectadores (mi compañero, la chica y yo), estábamos conscientes de qué era lo que estaba sucediendo, y sin embargo nos emocionamos y nos reíamos de lo que sucedía.  Todo era por el entusiasmo que ponía el chavo, quien al finalizar el truco de magia lo tiró al cenicero con un gesto teatral y nos prometió otros trucos con más tiempo.  
En fin, sólo les quería contar eso mientras llega mi jefaza.  Por cierto, la imagen se llama "False Magic" y es de un pintor llamado James Christensen.  Los veo de rato.